Desde hace meses que el Ejecutivo argentino no logra contener la devaluación de la moneda y las variables económicas no dejan de deteriorarse. Expertos dan su mirada al respecto.

Esta semana una nueva corrida cambiaria llevó el dólar a 40 pesos argentinos alcanzando un récord sin precedentes desde la hiperinflación de fines de la década de 1980. Sin embargo, en un plazo más corto, esta nueva devaluación es la continuación de una serie que comenzó a fines de abril de este año.

La vulnerabilidad del sistema financiero y la economía argentina en su conjunto, sumado a la impericia gubernamental para lograr reencauzar la situación, ponen un manto de duda sobre el futuro inmediato.

Ante semejante escenario ya han comenzado a circular rumores sobre cambios en el Gabinete y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ha viajado a EE.UU. para reunirse con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La próxima semana se esperan anuncios, tanto en materia económica como posibles recambios en el elenco gubernamental.

Una crisis en tres actos

1- El frente externo

El economista y profesor universitario Martín Kalos consideró que “las causas de las crisis se pueden dividir en tres partes”. En diálogo con este medio señaló que “una es externa” y remite principalmente a “la guerra comercial entre EE.UU. y China” y “una política en EE.UU. de fortalecimiento de las tasas de interés“. Esto impulsa a los capitales “a irse de los países emergentes hacia los países centrales”.

En este aspecto coincidió la economista, investigadora y escritoria argentina radicada en Nueva York, Mercedes D’Alessandro. Sin embargo, aclaró que “más allá de que hay una cuestión externa que es la tasa de interés en EE.UU., esta política monetaria se veía venir“. Desde su perspectiva, “cualquier economista más o menos formado y que venía siguiendo los temas de economía internacional, sobre todo EE.UU. que con un cambio en la tasa de interés te mueve todas las monedas del mundo, lo venía viendo”.

Por eso, opinó que “hay una gran responsabilidad del equipo técnico del Banco Central argentino, que no quiso o supo prever esto”. Además, aclaró que de parte del Gobierno de Mauricio Macri “es una forma de sacarse de encima el problema que atiende al modelo económico que vienen llevando adelante”.

2- La estructura de la economía argentina

Si la situación internacional afecta al conjunto de la economía mundial, ¿por qué en Argentina golpea más que en el resto de los países?

Para Kalos “se mezclan las causas internas que se dividen en algunas de mediano y largo plazo y otras de coyuntura”. Entre las primeras se destaca “la estructura económica que nos devuelve a crisis de forma cíclica“. Meses atrás, el economista señalaba que la estructura productiva “no ha cambiado en las últimas décadas e incluso se ha profundizado”. Esto genera una “necesidad continua y perpetua” de dólares que cuando no pueden ser obtenidos por exportaciones, inversión extranjera directa o deuda, “se vuelve a entrar en crisis”.


mercedes“Lo único que se espera es que vengan inversiones y que mágicamente aparezca alguna producción que derrame sobre empleos y salarios”Mercedes D’Alessandro, economista


No obstante, esto se complementa con las políticas que ejecutó el Gobierno de la Alianza Cambiemos. “La flexibilización absoluta de los flujos financieros, así como permitieron en 2016 y 2017 que entraran una buena cantidad de capitales especulativos, les permitió irse en 2018 muy rápidamente en el momento en que empezó la corrida cambiaria”, remarcó Kalos.

“Las principales causas de esto son el rojo que hay en la cuenta comercial y las políticas del Banco Central desde el inicio [de la administración de Macri]”, analizó por su parte D’Alessandro, quien también preside la organización Economía Femini(s)ta. “Atacaron el problema de la inflación como si fuera unicausal y solo se explicara por la emisión monetaria”, historizó y recordó que “para cortar con eso hicieron todo este paquete financiero con las Lebacs”.

Pero el panorama “no sólo no mejoró porque no bajó nunca la inflación, sino que generó menor actividad económica y que todo el sistema financiero se vuelva más vulnerable a estos cambios externos”, completó.

3- Mal manejo de la crisis

Finalmente, el tercer aspecto está dado por lo que Kalos definió como “medidas erráticas, confusas, ambiguas” desde el comienzo de la corrida cambiaria, cuatro meses atrás. “El gobierno fue perdiendo herramientas: ya subió las tasas de interés, subió los encajes, se endeudó con el FMI, cambió el presidente del Banco Central, recurrió a mensajes del propio presidente de la nación”, enumeró.

mercedes-2El ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, y la titular del FMI, Christine Lagarde, en Washington, 10 de mayo de 2018 / Yuri Gripas / Reuters

Mercedes D’Alessandro añadió que a eso se le suma que “Cambiemos no ha presentado ningún tipo de plan productivo” y “todo su esquema de Gobierno se ha basado en lo que Dujovne resumió muy bien al señalar que sus esfuerzos estaban puestos en reducir el déficit fiscal y conseguir financiamiento externo”. “Es decir, ajuste y deuda“, explicó.

“Es muy difícil entender cómo un país se puede recuperar bajo ese modelo”, ya que “lo único que se espera es que vengan inversiones y que mágicamente aparezca alguna producción que derrame sobre empleos y salarios”, subrayó.

La economista manifestó preocupación ante el hecho de que en este tiempo “no hicieron un gran cambio sino que profundizaron el camino en el que venían”. “La perspectiva es seguir poniendo el acelerador en un rumbo que viene mostrando a todas luces que no resulta“. Y eso se observa en que “no baja la inflación, no aumenta la producción, el empleo y los salarios. Lo único que están haciendo es mejorar la competitividad vía devaluación, pero eso tiene consecuencias para todas las demás variables y no es sostenible“.

Consecuencias inmediatas

Los efectos de esta situación ya se están viendo en las propias reacciones del Gobierno. Más allá de que funcionarios como el jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguren que mantienen el camino correcto, los rumores y las medidas económicas como volver a subir la tasa de interés dan cuenta de un escenario más complicado.

“La crisis tiene dos consecuencias importantes que son las que justifican la urgencia de detenerla”, opinó Kalos. En primer lugar está el deterioro del poder adquisitivo de la población, porque “con una inflación que se va a ir acercando al 40% y unas paritarias que en el mejor de los casos llegaron al 25% tenemos una brecha demasiado grande”. Eso también es una de las causas de la caída del consumo y la recesión en el país.


mercedes-3“Si no se soluciona rápido, algunas de estas empresas van a empezar a quebrar y se va a dar un efecto de quiebre de la cadena de pagos que puede llevar a una situación muy grave de desempleo”Martín Kalos, economista


Pero además hay uno de los remedios que puede traer efectos secundarios perjudiciales: la suba de las tasas de interés. “Hoy tenemos tasas del 60% anuales desde el Tesoro y el Banco Central, si esas son las oficiales, las que pueden endeudarse las Pymes o las empresas en general, están llegando al 100%”, detalló el economista. Ese nivel de la tasa implica “un estrangulamiento de empresas que necesitan financiamiento para su funcionamiento habitual”.

“Si no se soluciona rápido, algunas de estas compañías van a empezar a quebrar y se va a dar un efecto de quiebre de la cadena de pagos que puede llevar a una situación muy grave de desempleo”, agregó.

Atados al Fondo

Pero existe un factor más a tener en cuenta. Al firmar un acuerdo con el FMI, el Gobierno argentino aceptó también sus condicionamientos y la aplicación de un programa determinado. En este sentido, cualquier modificación del rumbo elegido precisa la aprobación de la entidad financiera.

“Supongamos que hoy estuviera alguien más heterodoxo que dijera que hay que parar la fuga y meter un control de capitales. Bueno, no se si lo pueden hacer porque lo tiene que aprobar el Fondo”, problematizó D’Alessandro. Y no dudó en sentenciar que “el Gobierno nacional perdió independencia en la toma de decisiones en un contexto en el que debería tener las riendas más firmes”.

Finalmente, con un dejo de ironía, planteó que a esta altura “una no sabe si no es mejor que Christine Lagarde tome las decisiones a que la tomen estos tipos”.

Santiago Mayor

Por: https://actualidad.rt.com