Ya no son solo los humildes líderes sociales, en la lista de amenazados también están Alexánder López del Polo y el Jorge I. Ospina, presidente del Partido Verde

Por:  Agosto 24, 2018

Desde el 1 de enero de 2018 en Colombia han asesinado 150 líderes sociales. Defendieron causas muy distintas: ambientales, comunales, derechos humanos, o eran líderes políticos, y a cada uno le llegó una advertencia seguida por una bala. Los pronunciamientos y medidas del gobierno parecen insuficientes ante una ola de violencia que ya se ha ido prolongando por más de 3 años.

Héctor Marino Carabalí es un líder de toda la vida en el Cauca. Nadie le cree cuando dice que desde los 9 años está involucrado en el liderazgo comunitario. Hijo de una familia de tres hermanos, Héctor creció en la vereda Marilópez. Recuerda que todos los días se levantaba a las 3 de la mañana para asistir al colegio en el corregimiento de Timba, a casi 2 horas de camino de su casa pues en su vereda no había escuela. Siendo un adolescente fundó organizaciones juveniles en pro de la protección de Derechos Humanos, la resolución de conflictos y la protección de la memoria histórica en los pueblos de Buenos Aires y Suárez.

Su lucha se ha enfrentado a todos los grupos armados que operan en la región, a decisiones del Estado y a proyectos de multinacionales en la región, siempre con una tenaz devoción hacia su gente. Ha sido profesor, fundador de varios consejos comunitarios, representante de organizaciones sociales a nivel nacional e internacional y concejal en Suárez y Buenos Aires.

Estuvo 5 veces en La Habana como representante de las comunidades afros en las negociaciones de los tratados de paz con las Farc. Héctor ya no recuerda la cantidad exacta de veces que lo han amenazado de muerte y la cantidad de veces que le ha tocado desplazarse por estas. Su nombre apareció en el ultimo panfleto de las Águilas Negras. Hoy, una vez más, su vida está amenazada. “A pesar de la persecución contra mí y mi familia, con mayor fuerza seguiré trabajando por mi pueblo”, sentencia Carabalí frente a quienes lo quieren matar.

aguilas_negras_amenaza-1Desde que terminó la campaña presidencial el movimiento de Gustavo Petro, la Colombia Humana, también se convirtió en objetivo militar de los grupos armados ilegales. El día de las votaciones de segunda vuelta asesinaron el Huila uno de los líderes regionales del movimiento político. Ahora, las amenazas llegaron hasta varias figuras políticas de reconocimiento nacional. El senador del Polo Democrático, Alexánder López, y el presidente del Partido Verde, Jorge Iván Ospina. Un panfleto de las Águilas Negras apareció el pasado 22 de agosto en el que aseguraron que iban a matarlos a ellos y por lo menos 10 líderes más, entre los que también están varios dirigentes del partido FARC y del movimiento Colombia Humana, casi todos en el occidente del país.

El municipio de Suárez, Cauca, ha sido golpeado históricamente por la guerra. Aunque está situado a solo 40 minutos en carro de Cali, el reclamo de los habitantes es el mismo: la presencia y atención del Estado. Por la riqueza de sus tierras, el flagelo del narcotráfico y la minería ilegal siempre han estado presentes. En su momento, fue territorio casi controlado por las guerrillas y, posteriormente, atormentado por los paramilitares.

Comunidades afros, indígenas y campesinas han coexistido históricamente en este territorio. A estas comunidades les ha tocado dar la lucha por todo y contra todos. Por defender su agua, sus tierras, el aire, la memoria, la paz y contra la estigmatización. Luchas contra las guerrillas, los paras, los narcos, la fuerza pública, las multinacionales, la minería ilegal, las bandas criminales. Hoy, ante la debilidad institucional de un proceso de paz lento y un cambio de gobierno abrupto, nuevos actores armados se reprograman en estos territorios y los representantes de estas luchas no dejan de ser un obstáculo para estos grupos ilegales. Por eso las amenazas no cesan.