NELSON LOMBANA SILVA 

El magnicidio contra el presidente constitucional de la hermana república bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, habría sido preparado y organizado en Colombia con la anuencia del hoy ex presidente colombiano, Juan Manuel Santos Calderón y el forajido venezolano Julio Borge, según indicó el mismo mandatario venezolano.

Igualmente, indicó el presidente bolivariano, que Delgado Taborqui, habría sido quien accionó el dron desde Estados Unidos, el cual llevaba la carga explosiva que buscaba asesinar al presidente y altos funcionarios venezolanos y que a la postre hirió a varios militares.

Son los primeros resultados de la investigación que viene desarrollando los organismos de seguridad de este país sudamericano. Destaca el mandatario la decisión de la mujer venezolana para detener algunas de las personas involucradas en el atroz atentado.

Otro aspecto que destaca el presidente nacional Maduro Moros son las actitudes de los gobiernos de Colombia, Perú y Estados Unidos para salvaguardar y proteger a estos terroristas.

Causa indignación la forma como los medios masivos de comunicación de Colombia, tratan a estos terroristas internacionales, son presentados como “perseguidos políticos”, mientras que las víctimas como “violadores de los derechos humanos”. Todo al revés, qué vergüenza.

Podría decirse que esta también es una forma de proteger a los terroristas internacionales, que buscan por todos los medios acabar con la revolución que se viene desarrollando en este país, que ayer lideró el comandante Hugo Chávez Frías y hoy lo hace el compañero Nicolás Maduro Moros, en un acto de lealtad y compromiso revolucionario con el pueblo patriota.

La postura de Iván Duque Márquez

La siguiente administración colombiana en cabeza de Iván Duque Márquez profundizará seguramente la agresión contra el país que tanto hizo porque la paz con la guerrilla de las Farc – Ep fuera una realidad. Así paga el diablo quien bien le sirve.

No ha habido un pronunciamiento por parte del presidente títere de Uribe Vélez, condenando el vil intento de asesinar al presidente venezolano.

Tampoco ha dicho que estaría dispuesto a colaborar para que la investigación avance y se establezca la responsabilidad de Colombia en este intento de magnicidio.

Por el contrario. Ha anunciado que retirará a Colombia de Unasur, trabaja abiertamente para que otros países lo hagan y como si fuera poco, abre las fronteras a los terroristas, les da albergue y logística al parecer, según denuncia Nicolás Maduro Moros. Cumple de hinojos los requerimientos imperialistas de los Estados Unidos. Se niega a restablecer o abrir la embajada.

Banderas de solidaridad

Ante la postura pusilánime del presidente colombiano en relación con la hermana república bolivariana de Venezuela, en cumplimiento de los planes imperialistas de los Estados Unidos, corresponde al pueblo colombiano cerrar filas de unidad y solidaridad con Venezuela. Rechazar el espíritu belicista y abogar por la libre autodeterminación de los pueblos.

Cada país es soberano. Se le debe respetar y manejar las mejores relaciones diplomáticas. Hay que levantar con fuerza y agitar con decisión la bandera de la paz internacional, en el marco del respeto al Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Rechazar la postura mediática y abogar por una prensa libre, autónoma, objetiva e imparcial. Romper ese infame cerco mediático, apoyando decididamente el periodismo alternativo.

Lo que menos podemos hacer es cruzarnos de brazos o permitir que el miedo nos inmovilice, manteniéndonos desinformados de lo que realmente viene sucediendo en américa. Hay que estar al tanto de los acontecimientos asumiendo postura clara, precisa y concreta. Nada de falsa neutralidad, nada de afirmar: “Eso no me importa a mí”. El compromiso es cerrar filas contra el imperialismo norteamericano y contra la corrupta burguesía colombiana y venezolana. Como dijera Bolívar: La unión nos hace invencibles.