Por Benito Joaquín, Enviado especial

Panmunjom, Península de Corea, jul 14 (PL) Las medidas de seguridad se refuerzan hoy en esta mal llamada zona desmilitarizada, en espera de la llegada de generales del Ejército Popular de Corea el Norte (EPC) y de Estados Unidos.

Los altos cargos castrenses, cuyos nombres no se han revelado todavía, tienen previsto desarrollar pláticas este domingo referidas a la repatriación, desde la República Popular Democrática de Corea (RPDC), de soldados y oficiales estadounidenses muertos en la guerra de invasión y de conquista que tuvo lugar en esta península entre los años 1950 y 1953.

De esa manera tratarán de romper los devaneos motivados durante visita realizada a principios de mes a Pyongyang por el secretario de estado norteamericano Mike Pompeo.

En esa ocasión, la cancillería de la RPDC opinó que la estancia en Corea Democrática del jefe de la diplomacia de Washington, para abordar la implementación de los acuerdos adoptados el 12 de junio en Singapur entre el líder norcoreano Kim Jong-un y el presidente estadounidense Donald Trump, resultó ‘lamentable’.

Ahora los generales tratarán de actuar en sus conversaciones con el tono amigable de la comunicación pública que sostienen todavía Kim y Trump.

Asimismo, de dar un espaldarazo práctico a la letra del texto conjunto firmado por ambos estadistas en la capital singapurés.

En esa ocasión acordaron entre otros asuntos recuperar los restos de los militares norteamericanos fallecidos durante el conflicto armado en esta península, incluyendo una inmediata repatriación de los ya identificados, según la letra del acuerdo.

La reunión de generales estaba prevista para el pasado viernes pero fue pospuesta para el mediodía de mañana domingo a solicitud de los anfitriones, por motivos no revelados.

El más reciente encuentro entre jefes militares de alta nomenclatura de los dos países tuvo lugar hace nueve años.

Aquella ruptura se produjo tras despedazarse las negociaciones a seis bandas entre Rusia, China, Japón, Corea del Sur, EE.UU. y la RPDC, que buscaban la desnuclearización de la península coreana y la cancelación de los ensayos atómicos que norcorea realizaba con carácter persuasivo y defensivo.

Kim Jong-un y Donald Trump recientemente intercambiaron elogios por los esfuerzos comunes realizados personalmente para mejorar los vínculos bilaterales e implementar de buena fe el comunicado conjunto suscrito en Singapur.

También subrayaron la sincera aproximación recíproca centrada en la apertura de un nuevo porvenir entre la RPDC y Estados Unidos.

Casi ocho mil soldados y oficiales enviados por Washington a invadir y conquistar a la nacien fundada RPDC fueron muertos por los soldados y guerrilleros defensores de Corea Democrática, a inicios de la segunda mitad del pasado siglo.

Tecnicamente, ese conflicto está vigente porque aquella cruenta guerra no cesó por un acuerdo de paz, sino por la aceptación de una tregua amparada por el armisticio firmado en esta misma aldea el 27 de julio de 1953.

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