Brasilia, 12 jul (PL) Ya sin pudor alguno, la justicia brasileña hostiliza la candidatura presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva, quien cumple hoy 97 días de prisión política en la ciudad de Curitiba.

‘El activismo de toga pasó todos los límites’, afirmó anoche el senador del Partido de los Trabajadores (PT) Lindbergh Farias después de conocerse que la jueza federal de Paraná Carolina Lebbos prohibió al ex dignatario, precandidato de esa fuerza política, filmar videos o conceder entrevistas para su campaña.

Farias se preguntó además, a través de las redes sociales, cuándo es que la magistrada pasó a decidir en lugar del Tribunal Superior Electoral (TSE), ante el cual el PT registrará la candidatura de Lula el próximo 15 de agosto.

La justicia brasileña permite entrevistas con (los traficantes) Fernandinho Beira-mar y Marcinho VP, pero no con Lula, el mayor líder popular de nuestro país, señaló por su parte la presidenta nacional del PT, Gleisi Hoffmann, quien cuestionó: si esto no es persecución, qué es entonces.

Al dar a conocer la información la víspera, el diario digital Brasil 247 acusó a Lebbos de pretender silenciar la voz de Lula, impedido ya desde el pasado 7 de abril de continuar sus recorridos en caravana por Brasil para constatar la situación en que está el país dos años después del golpe parlamentario-judicial de 2016.

Actuante en la duodécima sala de Ejecuciones Penales de Curitiba, la togada negó 11 pedidos presentados por la defensa del ex presidente para que éste pueda conceder entrevistas y grabar videos dentro de la prisión, en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en aquella misma ciudad.

Según la magistrada, no hay no previsión constitucional o legal que sustente el derecho de un presidiario a conceder entrevistas o similares; mientras, la Ley de Ejecución Penal indica que el contacto del reo con el mundo exterior se da a través de la correspondencia escrita, la lectura y otros medios de información, dijo.

En otro trecho de su despacho, Lebbos trata además a Lula como inelegible aunque éste se declare precandidato, subrayó el periódico.

La jueza federal paranaense ganó notoriedad meses atrás cuando impidió que el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el teólogo brasileño Leonardo Boff le hicieran una visita de carácter humanitario y de asistencia religiosa a Lula.

Con posterioridad, negó más de 20 pedidos para ver a Lula realizados, entre otros, por la depuesta mandataria constitucional Dilma Rousseff y el médico personal del ex dignatario, y pese a tener la autorización de la Cámara de Diputados no permitió que una comisión de la misma inspeccionara las condiciones en que éste cumple condena .

También ayer, la presidenta del Superior Tribunal de Justiça (STJ), Laurita Vaz, negó de un solo golpe 143 habeas corpus protocolados por terceros desde el pasado domingo pidiendo la libertad del ex dignatario brasileño.

Según la Agencia Brasil, la ministra entendió que, a pesar de que cualquier persona tiene el derecho de presentar un habeas corpus, esa vía procesual no se presta para lo que llamó ‘actos populares’.

El Poder Judicial, apreció la togada, no puede ser utilizado como mostrador de reivindicaciones o manifestaciones de naturaleza política o ideológico-partidaria, pues esa no es su misión constitucional.

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