Caracas, 10 Jun. AVN

A lo largo del gobierno de Hugo Chávez sectores de la oposición venezolana activaron diversos planes con un mismo fin: revertir el auge de la Revolución Bolivariana. Un golpe de Estado, acciones violentas y el sabotaje en la industria petrolera fueron algunas de las componendas puestas en marcha para llegar a ese objetivo, de las que sólo tuvieron fracasos.

Mientras la derecha nacional persistía en sus planes golpistas, la máxima del líder socialista fue la misma: el diálogo y la concertación, en busca del entendimiento para dirimir las diferencias y, al mismo tiempo, fortalecer la democracia e impulsar el respeto al mandato constitucional.

Las puertas para el debate fueron abiertas por el presidente Chávez desde los primeros días su Gobierno. Fue el referéndum nacional para consultar la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), efectuado el 25 de abril de 1999, la primera muestra de ello.

Con ese proceso, se abrió “un debate infinito, con participación de todos los sectores de la vida nacional”, que condujo al nacimiento de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

En 2002 se ratificó esa línea. En abril de ese año se gestó un golpe de Estado contra Chávez, quien, tras derrotar el plan junto al pueblo, llamó a la conciliación y en esa dirección creó unas semanas más tarde la Comisión Presidencial para el Diálogo Nacional, la cual presentó sus primeros informes en agosto siguiente.

En el acto de la presentación de los documentos por parte de los distintos sectores, Chávez manifestó: “Nada ni nadie podrá imponernos el camino de la violencia, nuestros caminos son los de la paz, los del diálogo, los del consenso, los de la construcción, los del futuro, los de la democracia verdadera. Esos son nuestros caminos”.

“No es un fin de la Mesa de Diálogo Presidencial para nada, ahora es cuando hay que hacer en Venezuela todavía, y ahora es cuando hay que dialogar, ahora es cuando hay que analizar y ahora es cuando hay que invitar a los más diversos sectores del país, sobre todo aquellos que se han negado al diálogo decirles que aquí están las mesas, las mesas para la participación de todos”, indicó.

Chávez, además, reiteró que el futuro del país es vivir en concordia: “Así como en la Biblia están escritos los rasgos del destino de la humanidad, la paz con dignidad, la paz con justicia, así está escrito el destino de Venezuela en nuestra Constitución Bolivariana”.

Meses después, se pretendieron poner en marcha nuevos planes golpista. “Los llamamos al diálogo democrático para oírnos, para contribuir en paz a la construcción de Venezuela, a la reconstrucción de la patria pero sin chantaje”, expresó el líder fundamental de la Revolución Bolivariana en un encuentro de la Clase Media en Positivo, celebrado en Caracas, frente a las nuevas maniobras.

Una convocatoria constante

Hugo Chávez siempre apostó por el diálogo y al fortalecimiento de la democracia a pesar de la insistencia de la oposición de ir por el camino distinto y fuera de los preceptos de la Constitución.

En agosto de 2004, el líder socialista hizo otra demostración de su compromiso. Tras ser ratificado como Presidente de la República en el referendo revocatorio, que fue el instrumento democrático y constitucional en el que reafirmó su liderazgo, el presidente Chávez una vez más llamó al debate.

La convocatoria al encuentro fue una constante en Chávez. El 15 de enero de 2011, en su mensaje anual a la Nación desde la Asamblea Nacional, tampoco perdió la oportunidad para llamar a la batalla de las ideas.

“No perdamos ninguna oportunidad para el diálogo constructivo, crítico, serio, argumentado, responsable, corresponsable, ético, comprometido con las ideas de cada quien, con la verdad de cada quien. Con el otro, con la otra, alguien diría con la otredad”.

En octubre de 2012, tras ser ratificado por el pueblo en las elecciones presidenciales, el comandante volvió a llamar al diálogo: “Les hago el llamado a todos, a los que andan promoviendo el odio, a los que andan promoviendo el veneno social, a los que andan siempre negando las cosas buenas que ocurren en Venezuela, los invito al diálogo, al debate y al trabajo conjunto por la Venezuela bolivariana”.

Foto: Archivo, cortesía.