Por Benito Joaquín Milanés, Enviado especial

Punggye-ri, Corea Democrática, 24 may (PL) La voladura del polígono de pruebas nucleares puesto en explotación en 2006 por la República Popular Democrática de Corea (RPDC) dará inicio en breve y el acontecimiento puede durar desde hoy y hasta el día 25.

La hora precisa para apretar el primer detonador de los explosivos de alto y mediano poder no está precisada porque está en dependencia del momento exacto que lo permitan las condiciones meteorológicas en este sitio, fundamentalmente la dirección de los vientos, junto a los torrenciales aguaceros caídos aquí.

A cargo de la acción estará el Instituto de Armas Nucleares y otros organismos de la RPDC, según una indicación del Tercer Pleno del VII Período de sesiones del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea efectuado a mediados de abril pasado.

Ningún periodista acreditado pudo entrar a este lugar o a la República Popular Democrática de Corea aparatos o equipos Geiger, que permiten medir niveles de becquerel (Bq), unidad de actividad radiactiva de un objeto o lugar, a partir de la detección de partículas y radiaciones ionizantes, u otros elementos con iguales propósitos.

Tras la demolición absoluta, en los túneles del campo de pruebas quedarán selladas completamente todas las entradas, en ninguno de los casos se ha hecho pública la cantidad de galerías y puertas de acceso desde el exterior existentes.

Posteriormente, serán evacuados de manera ordenada el muy limitado pool de prensa extranjera e invitados especiales a presenciar la demolición de este sitio de ensayos nucleares ubicado en una remota zona intramontana, al noreste de Pyongyang.

Junto a ellos serán retirados de manera escalonada los equipos de observación nacionales e internacionales y otros pertenecientes a centros de investigaciones científicas y unidades de protección del polígono que se inutilizará y cerrará completamente en todo su entorno.

En poco más de 130 meses se realizaron con éxito en este lugar seis pruebas nucleares de diferentes envergaduras, la última de ella a inicios de septiembre pasado y fue una bomba de hidrógeno de 250 kilotones para cohetes intercontinentales.

Oficialmente las pruebas nucleares concluyeron el pasado 21 de abril, vísperas de la conversación cumbre en Panmunjon entre el presidente de Corea Democrática, Kim Jong Un, y el gobernante surcoreano, Moon Jae in.

El viaje hasta aquí se produjo en avión desde Pyongyang hasta Wonsan y en tren desde el popular balneario a esta aldea, ubicada a dos kilómetros de las montañas de Mantapsan.

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