Managua, 13 may (PL) La Conferencia Episcopal de Nicaragua pidió hoy el cese de la violencia frente a recientes agresiones en varias ciudades de este país.

Los obispos llamaron a todos, sin excepción, a respetar la vida, la dignidad de la persona, la libertad, la manifestación cívica, sin recurrir a ningún tipo de violencia o acto que pueda generarla.

‘Esto nos permitirá preparar un camino básicamente adecuado para instaurar el diálogo nacional al que cada nicaragüense debe contribuir con el discernimiento e interiorización’, refirió la institución, mediadora y testigo de dichas conversaciones.

También exhortó a los connacionales a refugiarse en Dios para tener la capacidad de ser constructores de paz y contribuir a la cultura del encuentro.

‘El diálogo verdadero impulsa a buscar espacios recurrentes de diálogo más que de confrontación, espacios de encuentros más que de división, caminos de amistosa discrepancia, porque se difiere con respeto entre personas que caminan en la búsqueda honesta de avanzar en comunidad hacia una renovada convivencia nacional’, señaló.

La jerarquía católica expresó profundo dolor por los hechos de violencia y confrontación en diversos lugares del país, particularmente en Masaya, los cuales causaron heridos y muerte.

De igual manera instaron a intensificar los momentos de oración para alcanzar la paz y justicia.

El presidente de la República, Daniel Ortega, reiteró el llamado y el compromiso de ponerle fin a la muerte y la destrucción, ante los incidentes en Masaya.

‘Que no se siga derramando sangre de hermanos. La paz es el camino y la única puerta a la convivencia y el respeto para la tranquilidad y seguridad de todos’, agregó.

Grupos calificados de vandálicos atacaron este sábado instituciones públicas, espacios comerciales, quemaron y saquearon viviendas lo que creó la zozobra y el caos en la población.

En las calles de la ciudad de Masaya ocurrieron fuertes enfrentamientos que provocaron al menos una muerte y varios heridos, acorde con medios locales de prensa.

Los sucesos detonaron el 18 de abril por una propuesta de reforma al seguro social, que más tarde fue derogada y se convocó al diálogo para lograr la estabilidad en el país, conforme con Ortega.

Dichas reformas sirvieron de pretexto para poner en marcha un plan dirigido desde el exterior con el objetivo de desestabilizar la nación y provocar el derrocamiento del gobierno sandinista, según observadores.

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