Por: Tony López R

Convocados por la Federación Estudiantil  Universitaria de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y veteranos combatientes del Camagüey, rindieron homenaje en la histórica Plaza Cadena al  Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz a 145 años de su caída en combate contra tropas españolas en los llanos de Jimaguayú, del Camagüey rebelde.

Al hacer uso de la palabra el joven estudiante y vice-presidente de la FEU de la Facultad de Derecho, Alberto García Nodal,  recordó “que lo homenajeamos no solo como jefe militar, brillante estratega, ejemplar pensador y jurista, graduado en la ya tricentenaria Universidad de La Habana y padre de la Primera Constitución de la República en armas. Precisó que  a los jóvenes estudiantes de Derecho de está Alta Casa de Estudio nos invade el orgullo que nuestra facultad y está plaza, lleve su nombre”.

Rememora, el dirigente estudiantil que el canta autor Silvio Rodríguez en su obra al Mayor, que “el hombre se hizo siempre de todo material” e Ignacio Agramonte,  no era la excepción, nacido de una ilustre y rica familia camagüeyana, hijo de un abogado, estudioso, él de derecho, fue aquí donde prosperaron sus más profundos sentimientos como revolucionario y con ideas independentistas”.

Fundador de la Junta Revolucionaria de Camagüey,  jugo un papel fundamental en el alzamiento contra el colonialismo español en 1868 y se suma al llamado del padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes que el 10 de octubre de 1868 da el  conocido Grito por la independencia conocido como el Grito de Yara, libera a sus esclavo y se lanzan al combate contra el opresor español, 10 años duraría esa guerra. Lamentablemente el Mayor murió muy tempranamente cuando enfrentando al ejército español en desigual combate cae heroicamente el 11 de mayo de 1873 en los potreros de Jimaguayú, Camagüey.

Subrayó el dirigente estudiantil que la historia agradecida de sus hijos más ilustres no lo dejo morir en Jimaguayú. Nos los trajo de vuelta a 145 años de la guerra necesaria, en la luchas obreras y campesinas, en la revolución del 30, en el Moncada, el Granma, la Sierra y el Llano, nos trajo  de vuelta en los momentos de agresión de imperialismo estadounidense, en su afán de apoderarse de nuestro destino y nos demostró que en cada uno de estos momentos, que la victoria se alcanzaba con La Vergüenza.

Ratificó que esta juventud de hoy es protagonista de proceso de continuidad y reafirmación de los logros de la Revolución y también de un reto que la generación histórica a la tanto debemos y con la cual sentimos un compromiso indisoluble, nos ha puesto en las manos la consecución de una sociedad socialista próspera y sostenible con ideales de justicia, igualdad y de solidaridad”.

Su valentía y su heroísmo se ponen de manifiesto cuando, tiene la noticia de su ayudante que una columna española se dirigía a sus cuartel conduciendo prisionero al patriota y brigadier independentista Julio Sanguily Garrite, Agramonte ordenó preparar la tropa y cuando su ayudante le dijo Mayor como  con 37 hombres,  vamos a enfrentar a esa gran columna española  y sin dudar dijo lo rescataremos con La Vergüenza, y así fue, enfrentaron a la columna y rescataron al Brigadier Sanguily. A partir de allí Agramonte  fue conocido como el hombre de la vergüenza.

José Antonio López en representación de los veteranos combatientes allí presentes,  recordó que esta Plaza  ha sido cómplice fiel  por muchos años de tantos jóvenes soñadores y valientes patriotas de donde salieron hombres  como Mella, Guiteras, Martínez Villena, Raúl Roa García y otros muchos que formaron parte de la generación del 30 y  de la pléyade de la década del 50 donde brillo el estudiante de derecho Fidel Castro Ruz, y líderes estudiantiles y mártires de la Revolución como el querido José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez, José Machado, Juan Pedro Carbo Servía y Joe Webrook y otros

Dijo sentir orgullo por esta joven generación que ya se prepara para dar fiel continuidad a una patria libre, independiente y soberana, construyendo una sociedad socialista que sea ejemplo como hasta hoy en su práctica de la justicia social,  solidaridad, el humanismo, e internacionalismo y en una abanderada de la paz y la unidad latinoamericana y caribeña.

Para concluir los jóvenes Alejandro Torres y Danilo Reyes interpretaron bellamente la ya afamada canción de Silvio Rodríguez dedicada  Al Mayor.

La doctora Martha Moreno Cruz, decana de la Facultad de Derecho y Alejandro Redondo presidente de la FEU de la Facultad, presidieron la actividad, con un numeroso grupo de estudiantes, cuya representación de estudiantes y veteranos colocaron una ofrenda floral en el busto del  Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.