Por Maylín Vidal

Buenos Aires, 1 may (PL) En un acto contundente de apoyo a Luis Inacio Lula Da Silva, la exmandataria brasileña Dilma Rousseff sostuvo hoy aquí entre aplausos que libre o preso, el líder político será electo presidente en su país.

Una desbordada sala Jorge Luis Borges quedó pequeña para la cantidad de personas que asistieron a la presentación de tres títulos sobre Lula, preso hoy en su nación, sometido a una brutal campaña judicial que busca impedir que llegue a las elecciones. 

‘Lula ya no es una persona, es una idea, un simbólico de cómo terminar con la vergüenza de Brasil, su pobreza, su desigualdad y pérdida de soberanía. Temo por su vida, por el agua que toma, por la comida que come. Los golpistas son capaces de todo, señaló Rousseff ante la muchedumbre, dentro y fuera del recinto, que gritaba a todo pulmón Lula Libre, Fuera Temer.

Durante la puesta en circulación de tres volúmenes, entre ellos Lula: La Verdad Vencerá, que salió a la luz en la cita literaria con el apoyo de Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencas Sociales), la universidad UMET, Boitempo, Octubre Editorial y el diario Página 12, los asistentes gritaron fuertes consignas pero sobre todo se respiró la unidad, como un grito de esperanza en estos tiempos.

En la mesa estaban distintos rostros de la lucha hoy en la región, el expresidente de Colombia Ernesto Samper, el exJefe de Gobierno de la Ciudad de México Cuauhtemoc Cardenas, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, varios senadores y diputados, y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. 

‘Lula es inocente, Lula libre’, inició su discurso Dilma en una velada en la que la exmandataria sentenció que Lula regresará a la presidencia dentro o fuera de la cárcel.

¿Por qué hicieron el golpe? Porque nosotros derrotamos en cuatro elecciones consecutivas el proyecto ultra conservador, apuntó la exdignataria quien resaltó que el golpe contra ella y su gobierno ‘fue misógino y apoyado por los grandes medios para crear un clima y un lenguaje para el golpe’.

Rousseff, quien a su entrada al recinto fue ovacionada por los presentes, fue enfática al subrayar que el fundador del PT (Partido de los Trabajadores) debe estar libre porque es inocente y están cometiendo un crimen contra él.

Sobre el golpe parlamentario que la destituyó de su cargo en 2016, manifestó que el odio tiene que ser destilado, y debe definirse un enemigo interno y detrás de todo está el gran monstruo de la esclavitud. Quizás, dijo, se despertaron otros monstruos más en algunas cabezas del gran poder económico. 

La expresidenta pidió a las fuerzas populares de la región estar atentas y unidas para frenar la decisión judicial contra Lula, que definió como una locura política.

Durante el acto, en el cual todos sus oradores ratificaron a Dilma como presidenta legítima de Brasil, también tomó la palabra el expresidente Samper, quien se refirió a lo que sucede hoy al interior de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), con la decisión de seis países de abandonar ese bloque.

‘La derecha no quiere cambiar las reglas del juego, quiere quedarse con la cancha’, enfatizó Samper, quien resaltó que ‘el juicio contra Lula es una farsa y es un ataque al progresismo y a las fuerzas populares de América Latina’.

Con la fuerza que la caracteriza y tras asegurar que las Abuelas usan bastones porque no nos arrodillamos, dijo, Estela de Carlotto pidió seguir soñando con la patria grande y llamó a no aflojar ni bajar los brazos, ‘porque estos ejemplos como Lula y Dilma y otros más tienen que hacer que perdamos el miedo.’

Una de las frases más aplaudidas de la velada fue la del Secretario Ejecutivo de Clacso, Pablo Gentili, quien desde la tribuna mandó un mensaje: ‘que los poderosos entiendan que cuando no nos dejen soñar, nosotros no los vamos a dejar dormir’.

En el auditorio también alzaron sus voces otros representantes de la lucha obrera en este Día de los Trabajadores, y personalidades políticas como la diputada Victoria Donda y el también parlamentario y líder de la Central de Trabajadores de Argentina, Hugo Yasky, entre otros.

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