Ottawa, 25 abr (PL) Varios días podría tomar la identificación de las 10 personas que murieron el lunes en Toronto durante el atropello múltiple con una furgoneta en una populosa zona de esa ciudad canadiense, destacan hoy medios locales.

La masacre se produjo en una zona peatonal muy concurrida y se extendió a una distancia considerable, dijo el doctor Dirk Huyer, forense jefe de Ontario, durante una conferencia de prensa la víspera.

Es nuestra prioridad número uno conocer la identidad de las víctimas, pero es imprescindible ‘garantizar que somos completamente precisos cuando hacemos esto’, añadió.

De acuerdo con trascendidos de prensa, entre los fallecidos hay dos sudcoreanos y un jordano.

Mientras, el investigador principal del caso, el oficial Graham Gibson, informó que los occisos tendrían edades que van de los 20 a los 80 años.

Precisamente, Dorothy Sewell, de 80 años, perdió la vida en el terrible suceso, según confirmó su nieto, Elwood Delaney.

El presunto autor del atropello masivo, Alek Minassian, fue acusado ayer de 23 cargos, 10 de ellos por asesinato en primer grado y 13 por intento de asesinato.

El sospechoso, de 25 años de edad, apenas mostró emoción al escuchar los cargos que se le imputaron en la audiencia inicial celebrada en un tribunal de Toronto.

Minassian -detenido sin derecho a fianza- no se declaró culpable. El juez programó la próxima audiencia para el 10 de mayo.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, desestimó la posibilidad de un acto terrorista cuando afirmó que las autoridades no ven indicios, hasta el momento, que comprometan la seguridad nacional.

Trudeau subrayó a los periodistas que el hecho ‘no ha cambiado el nivel general de amenaza en Canadá’, aunque ocurrió cuando los ministros del Grupo de los Siete (G7) se reunían en Toronto.

Sin la certeza aún de los motivos de Minassian para ejecutar la matanza, las autoridades sí sostienen que ‘definitivamente el incidente pareció deliberado’.

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