Moscú, 19 abr (PL) Rusia informó hoy sobre el hallazgo de recipientes de cloro fabricados en Alemania y bombas de humo elaboradas en un laboratorio de la ciudad inglesa de Salisbury, tras la liberación de la ciudad siria de Duma.

Los militares rusos y sirios descubrieron en sótanos de Duma varios recipientes de cloro fabricados en Alemania y bombas de humo elaboradas en Salisbury, una ciudad inglesa que todos ahora conocen, declaró la vocera de la cancillería rusa, Maria Zajarova.

El 4 de marzo pasado, en Salisbury aparecieron inconscientes el exdoble agente ruso Serguéi Skripal y su hija Julia, quienes, según denunció Londres, fueron objeto de un ataque químico por parte de Rusia.

Pero el presunto caso de ataque con armas químicas contra la población en Duma, en la región de Ghoutta Oriental es solo una burda simulación, empleada para justificar un ataque con más de 100 misiles contra un gobierno soberano como el de Siria, declaró.

La única ‘prueba’ de las potencias occidentales como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido para agredir a Siria fue un vídeo difundido en las redes sociales por el grupo Cascos Blancos, en el cual aparecen sirios que, presuntamente, fueron víctimas del uso de sustancias tóxicas.

El corresponsal del canal Rossia 1 en Siria, Evgueni Paduvni, logró encontrar a unos de los niños que aparece en el vídeo elaborado por Cascos Blancos.

Durante el material del medio ruso, el menor Hasan Diab narra cómo se le prometieron golosinas y otros regalos a cambio de ser preparado para aparecer en cámara como si fuera una persona con problemas respiratorios, causados por el efecto de un arma química.

Estábamos en un sótano, recuerda el infante sirio. Mamá me dijo que no había nada de comer y solo sería posible hacerlo mañana, luego sentimos unos gritos en la calle que pedían dirigirnos al hospital, afirmó.

Tan pronto entré al centro asistencial, me empezaron a rosear agua y después me tendieron en una cama junto con otras personas, cita a Diab la vocera de la cancillería rusa.

El padre del menor indicó que se enteró de que su hijo estaba en el hospital en su puesto de trabajo, solicitó permiso y al llegar al centro sanitario encontró allí a toda su familia, recordó.

Los elementos armados dieron como premio por participar en la filmación alimentos y los soltaron a todos para sus casas, pero nunca hubo armas químicas, pues mi hijo no tuvo ningún problema y yo fumé en esa zona y nunca sentí nada, narró el padre sirio, al que se refiere Zajarova.

Todas esas informaciones fueron enviadas a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), cuyos inspectores ya trabajan en Duma. Sin embargo, cualquiera que sea el veredicto de ese órgano, ya Occidente determinó el culpable, que ya fue objeto de un castigo, señaló.

El pasado 14 de abril, sin mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, ni esperar la inspección de la OPAQ o mostrar pruebas concretas, fuerzas estadounidenses, galas y británicas atacaron bases aéreas, puestos de mando y algunas instalaciones científicas sirias.

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