Naciones Unidas, 19 abr (PL) El vicepresidente colombiano Ôscar Naranjo y la canciller María Ángela Holguín participarán hoy en la reunión del Consejo de Seguridad que analiza la misión de verificación de Naciones Unidas en ese país.

La embajadora colombiana María Emma Mejía estará presente en la sesión en la que se presentará un informe del secretario general, António Guterres, sobre ese equipo en el terreno.

El representante especial de la ONU para Colombia, Jean Arnault, también ofrecerá sus consideraciones sobre el trabajo de la misión.

Según divulgó la representación de Colombia en la ONU, esta será una ocasión para que los miembros del Consejo de Seguridad puedan compartir visiones sobre los retos de la implementación del Acuerdo de Paz.

Tras la firma de la paz en noviembre de 2016 -después de unos cuatro años de diálogos en la capital cubana-, el Consejo de Seguridad dio luz verde a una misión para verificar el cese al fuego y la entrega de armas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).

Al concluir esta, se aprobó una segunda misión a solicitud del gobierno colombiano, con el fin de dar seguimiento al proceso para la reincorporación de las FARC-EP a la sociedad y el desarrollo de medidas de protección y seguridad.

Un reporte del secretario general de la ONU, divulgado el 11 de abril, apunta que la inseguridad, el resurgimiento de la violencia y el retraso en la reintegración de los ex guerrilleros resultan los principales desafíos del proceso de paz.

‘La transición de la reinserción temprana a la reincorporación sostenible todavía no ha concluido y esa incertidumbre sigue minando la confianza de los excombatientes en su reincorporación y en el propio proceso de paz’, indicó el diplomático portugués.

En su informe sobre la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, recalcó que es fundamental que las medidas promovidas por el gobierno se traduzcan en logros concretos en los espacios territoriales y en algunos de los nuevos asentamientos creados para los ex integrantes de las FARC-EP.

Para el máximo representante de Naciones Unidas es preocupante el asesinato de excombatientes fuera de los espacios territoriales y la aún insuficiente seguridad dentro de esas áreas.

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