Washington, 5 abr (PL) El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció hoy que pidió a la Oficina del Representante norteamericano de Comercio considerar la aplicación de aranceles adicionales a China por 100 mil millones de dólares.

Un día después de negar que su país estuviera en una guerra comercial con el gigante asiático, ‘porque esa guerra se perdió hace muchos años por personas tontas o incompetentes’, el mandatario indicó en un comunicado que dio esa orientación ‘a la luz de la represalia injusta de China’.

El territorio oriental dio a conocer ayer que impondrá tarifas de 25 por ciento a 106 productos estadounidenses, incluidos autos, químicos, algunos tipos de aviones, soja y maíz.

Las autoridades de Beijing sostuvieron que esta es una manera de contrarrestar el impacto negativo derivado del alza de impuestos aprobada por Trump, quien acusa a China y a otras naciones de aprovecharse de Estados Unidos en el área comercial.

El paso dado por el gigante asiático respondió a que la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos propuso aranceles del 25 por ciento para mil 300 productos chinos, equivalentes a 50 mil millones de dólares anuales, en sectores como el aeroespacial, la robótica, la informática y las maquinarias.

Los impuestos norteamericanos no entrarán en vigor de inmediato, pues se abrió un periodo de comentario público que se prolongará hasta el 11 de mayo próximo, mientras cuatro días después se celebrará una audiencia sobre el tema.

Tal margen permitirá a las empresas y los consumidores ejercer presión para que algunos productos sean retirados de la lista o para agregar otros.

El presidente republicano ordenó a sus asesores comerciales desarrollar la lista de mercancías chinas el mes pasado, como una manera de castigar a Beijing por lo que la Casa Blanca considera un trato injusto de la propiedad intelectual estadounidense.

Trump también pidió a su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, que sopese nuevos límites para las inversiones del territorio asiático en Estados Unidos.

Al referirse a estos gravámenes a finales de marzo, el gobernante arremetió contra el déficit comercial de su país con la nación oriental, que, según dijo, se calcula en más de 500 mil millones de dólares.

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