Brasilia, 1 abr (PL) Las alertas sobre una posible suspensión de las elecciones previstas para octubre crecen hoy en Brasil, donde los planes de quien da las cartas en el país de los golpes no contemplan el retorno de la izquierda al poder.

Si a pesar de todo lo que han hecho para destruir al Partido de los Trabajadores (PT) y aniquilar a la izquierda el pueblo insiste en darle sus votos, las elecciones corren gran riesgo de no realizarse, advirtió el periodista y autor del blog Nitroglicerina Política, Guilherme Coutinho.

‘Permitir a la izquierda en el poder parece no estar en los planes de quien da las cartas en el país de los golpes’, sostuvo el también especialista en Derecho Público, según el cual para impedir al PT reasumir su lugar de derecho ‘el golpe necesitará entrar en una nueva fase’.

El comentario de Coutinho alude a recientes declaraciones del periodista Ricardo Noblat, uno de los profesionales de la prensa que más apoyó el golpe (parlamentario-judicial contra Dilma Rousseff) de 2016, quien anunció que un ministro próximo al presidente Michel Temer dudaba que habría elecciones en octubre.

El mensaje, según el bloguero, fue claro: el propio gobierno valora ya la posibilidad de cancelar el pleito electoral como último recurso ante una victoria petista, que podría ocurrir, eventualmente, hasta en primera vuelta.

‘Resta saber si el próximo golpe de Temer contaría con la ayuda de los coroneles del Congreso, o con los generales del Ejército’, cuestionó Coutinho.

Por su parte, y en un video difundido a través de las redes sociales, el senador del gobernante Movimiento Democrático Brasileño (MDB) Roberto Requiao estimó que a la ‘derecha entreguista solo le resta intentar inviabilizar las elecciones’.

Esa derecha inventó a (el precandidato) Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal) con el objetivo de liquidar la imagen de Lula y ahora no sabe qué hacer con él, sostuvo el legislador, de acuerdo con el cual para inviabilizar los venideros comicios el primer paso sería sacar a Temer del poder.

Ahí comenzaría un proceso cuya tramitación en el Congreso -primero en la Cámara de Diputados y luego en el Senado Federal- demoraría unos seis meses y con ello surgiría la imposibilidad de convocar a las urnas, porque si Lula fuera candidato volvería, sin dudas, a ser presidente, explicó.

Si Temer fuera derrumbado, la hipótesis de la postergación de las elecciones se fortalecería y el país sería entregado al presidente de la Cámara baja, Rodrigo Maia, coincidió en valorar en un artículo amplificado este domingo por el diario digital Brasil 247 el periodista Luis Nassif.

El asesinato en Río de Janeiro de la concejala Mariele Franco, el atentado contra la caravana de Lula y las supuestas amenazas al ministro del Supremo Tribunal Federal Luiz Edson Fachin aumentaron la sensación de descontrol y de inmediato algunos sectores vieron en ello la coartada para posponer los comicios, valoró.

La posibilidad de una salida anticipada de Temer cobró fuerza la semana pasada cuando tres de sus excolaboradores y amigos fueron presos como parte de la operación Skala, de la Policía Federal, que investiga un supuesto esquema de sobornos en el sector portuario, lo cual podría derivar en una tercera denuncia contra el gobernante.

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