Este lunes China lanzó el esperado contrato de futuros de petróleo en yuanes en la Bolsa Internacional de Energía de Shanghái, lo que constituye un primer paso para que el gigante asiático logre que el yuan se convierta en la moneda de referencia para fijar los precios de materias primas.

De este modo, este país desafía al mercado mundial y la hegemonía del dólar americano, que rige la cotización de los marcadores Brent, de referencia en Europa, y el West Texas Intermediate (WTI), de Estados Unidos y además, ofrece una alternativa para los países exportadores de crudo que enfrentan sanciones unilaterales por parte de Washington.

Las compras de futuros representan compromisos de adquirir determinadas cuantías de barriles de petróleo que se producirán en los próximos meses. En el lanzamiento del denominado Petro Yuan se tranzaron contratos a futuros de petróleo que serán entregados entre septiembre próximo y marzo de 2019.

Los precios de referencia de 15 de los contratos se fijaron en 416 yuanes (65,8 dólares), 388 yuanes y 375 por barril—dependiendo de la fecha de entrega—y se registraron 42.300 transacciones por un volumen total de 18.300 millones de yuanes, informó la agencia Xinhua.

En esta primera etapa se podrán usar dólares para el depósito y liquidación, y más adelante se permitirán depósitos en otras monedas.

Demanda del gigante asiático

En la actualidad China es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo, después de Estados Unidos, y se prevé que la demanda aumente con el aumento del poder adquisitivo de la población.

“La región de Asia-Pacífico superó a América y Europa en consumo de crudo. China es el segundo mayor consumidor mundial e importó el año pasado 420 millones de toneladas, más que ningún otro país”, refiere la agencia Xinhua.

Sólo en los primeros dos meses de 2018, esta nación importó una media de 9,02 millones de barriles al día, una cifra superior a la del año anterior.

“China es el mayor importador de petróleo crudo del mundo, y la introducción de futuros de petróleo denominados en yuanes marca un hito del mercado de futuros del país”, declaró el jefe de de liquidaciones globales del Asia-Pacífico de la consultora JP Morgan, David Martin, mientras que el presidente de BP China, Yang Xiaoping, destacó que el Petro Yuan le ofrece a las empresas de la economía real una herramienta de cobertura que refleja más fielmente las condiciones del mercado asiático.

Menor dependencia del dólar

Ante la ausencia de un punto de referencia del crudo en la región, los países asiáticos pagan más que Europa y América por el petróleo importado y, en el caso de China, este monto se estima en 2.000 millones de dólares adicionales al año, reseñó un artículo publicado recientemente por el diario China Daily.

Con el Petro Yuan, China apuesta a ampliar la presencia de su divisa en el mercado internacional y disminuir la dependencia de los flujos financieros valorados en dólares.

Este país dependerá menos del sistema financiero de EEUU, lo que le permitirá fortalecer el desarrollo interno de su economía sin quedar vulnerable ante los esquemas financieros de Washington.

De hecho, el presidente norteamericano, Donald Trump, firmó la semana pasada un memorándum con el que podría imponer aranceles de hasta 60.000 millones de dólares a las importaciones provenientes de China.

Como medida de estímulo, China eximirá de pagar el impuesto sobre la renta a los corredores extranjeros por concepto de las comisiones de la comercialización de petroyuanes. Tampoco tendrán que pagar los impuestos que se deducen de los ingresos por comisiones de las transacciones fruto de contratos de futuro.

Adicionalmente, el Petro Yuan le ofrece una alternativa a los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), que desde la década de 1970 se han visto obligados a utilizar el dólar para comprar o vender crudo.

Desde septiembre de 2017, Venezuela comenzó a cotizar su cesta de petróleo en yuanes, como medida para proteger su economía, abrirse al mercado multipolar y frenar el bloqueo financiero perpetrado por Washington.