Lima, 20 mar (PL) El excanciller peruano José García Belaúnde reconoció hoy tácitamente el carácter insólito del retiro de la invitación de su gobierno al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a la Cumbre de las Américas de abril próximo, aunque intentó justificarla.

‘La verdad que es la primera vez’, dijo el diplomático en una entrevista radial sobre la polémica decisión de la administración de Pedro Pablo Kuczynski de excluir al gobernante bolivariano de la cita continental, a realizarse el 13 y 14 de abril. Alegó que la exclusión de Maduro no viola ninguna regla porque no existe una normativa de las cumbres de las Américas y solo hay un entendimiento entres los países.

‘Estas situaciones un poco anómalas ocurren porque no hay norma, hay ciertos entendimientos. Lo lógico sería que a partir de esta reunión, se establezcan las normas que deban regir las convocatorias y participación de las Cumbres’, sostuvo.

Insistió en atribuir el problema a la informalidad de la cumbre, señalando que llega a tal grado que el país anfitrión puede decidir la marginación de cualquier país.

La medida carece de consenso entre los participantes y solo cuenta con el respeto del Grupo de Lima, de gobiernos que como el peruano son contrarios a la administración venezolana.

García Belaúnde insistió en el argumentó de que la Cumbre de las Américas no es un mecanismo de la Organización de Estados Americanos (OEA), por lo que no se sujeta a las normas de esta, como las decisiones por consenso, lo que refutó el embajador de carrera Oswaldo de Rivero, citando el artículo 132 se la Carta de la OEA.

Ese artículo dice que la asistencia a las reuniones de la OEA o aquellas celebradas bajo sus auspicios, como la Cumbre de las Américas ‘se verificará de acuerdo con el carácter multilateral de los órganos, conferencias y reuniones precitados y no depende de las relaciones bilaterales entre el Gobierno de cualquier Estado miembro y el Gobierno del país sede’.

Rivero también desmintió la afirmación de la canciller de Perú, Cayetana Aljovín, en el sentido que la Declaración de Quebec dispone la exclusión automática de la cumbre del país en el que se hubiera quebrado el orden constitucional.

Aclaró que en tal caso la declaración dispone consultas entre todos los cancilleres de los países miembros, lo que Peró no ha hecho, y ‘no dice que el país sede tiene potestad unilateral para desinvitar’.

El diplomático deploró ‘el error diplomático del Perú de violar el derecho internacional, violar la misma Carta de la OEA’ al desinvitar a Venezuela.

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