Por Luis Beaton

Caracas, 14 feb (PL) El sistema electoral de Venezuela inició un conteo regresivo que molesta a Estados Unidos, cuyas autoridades no descansan en criticar uno de los sistemas electorales más auditado y observado del mundo.

Ya están en marcha las gestiones de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) con todos los actores que participarán en las elecciones presidenciales del 22 de abril próximo, entre ellos partidos políticos, efectivos del Plan República, candidatos y candidatas, para poner a punto el nuevo evento comicial.

La vicepresidenta del organismo electoral, Sandra Oblitas, en declaraciones que transmitió Venezolana de Televisión desde la sede del ente en esta capital, ofreció un balance del avance del cronograma comicial.

Puntualizó la funcionaria que las garantías electorales no se limitan a las más de 15 auditorías que normalmente se realizan al sistema electoral venezolano.

‘En esta oportunidad, como en otras lo hemos hecho, estamos trabajando en programar reuniones con quienes sean candidatos y candidatas para este proceso electoral conjuntamente con el Plan República, con las organizaciones políticas, a efectos de conocer de primera mano lo que puedan ser sus inquietudes y solicitudes que siempre se presentan en los distintos eventos electorales’, dijo.

Faltan apenas 77 días para que los venezolanos acudan a las urnas con todas las garantías que ofrece un sistema que incluso, figuras que no se pueden catalogar como amigas del chavismo, como el expresidente James Carter, consideran transparente y limpio.

Pero eso no es lo que se considera en Washington, según indicó recientemente Francisco Palmieri, Subsecretario de Estado adjunto principal interino para Asuntos del Hemisferio Occidental.

Parafraseando a su jefe, Rex Tillerson, ‘sencillamente no podemos permitir ni permanecer pasivos viendo la destrucción total de la democracia en Venezuela. Junto con nuestros socios regionales, seguimos ejerciendo presión sobre el régimen corrupto de Maduro para restablecer el orden democrático’, dijo.

Para analistas y comentaristas sobran los comentarios, Washington reafirma su papel de juez de los destinos de América y todo aquel país, como Cuba y Venezuela, que no siga sus órdenes será objeto de ataques, bloqueos y amenazas.

Ahora bien, señaló, en cuanto a las elecciones en Venezuela, es muy claro lo que el Secretario dijo durante su viaje. Estamos trabajando junto a países de la región para asegurar que las elecciones venezolanas sean libres, justas y con verificación internacional, señaló el funcionario estadounidense.

‘Debe haber una observación electoral internacional para que se lleven a cabo elecciones exitosas y legítimas, y no aceptaremos comicios que no permitan la plena participación de todos los actores políticos en Venezuela. Es evidente que la senda por la que avanza el régimen de Maduro tendrá como resultado una elección ilegítima’, precisó.

Los cerca de 24 comicios celebrados en este país en los últimos 18 años contaron con acompañamiento internacional, con auditorias de votos pero, lógicamente, no la impuesta por Washington.

Según una fuente de crédito que pidió el anonimato, la Casa Blanca se queja ahora, y rebuscando en la historia de la región, indicó, el Departamento de Estado norteamericano, por ejemplo, manipuló la derrota electoral del sandinismo en Nicaragua cuando triunfaron los opositores, Violeta Chamorro y Arnoldo Alemán. En ambos casos, aseguró la fuente, el actual presidente, Daniel Ortega, ganó el voto en las urnas.

Según Palmieri, ‘las elecciones en Honduras no fueron en absoluto lo que serán las elecciones en Venezuela, así que creo que nuestra política es consistente. Las elecciones en Honduras fueron observadas por múltiples e independientes misiones de observación distintas’, pero tamaña afirmación no se corresponde con el grito de fraude que expresa ese pueblo centroamericano.

‘El gobierno venezolano no permitirá que eso suceda. Las actas de votación -las actas- se presentaron de manera transparente en un sitio de internet para que todos pudieran verlas y examinarlas. No hay transparencia en el proceso electoral venezolano’, nada más lejos de la verdad que certifican observadores de varias regiones del mundo.

Mientras desde Washington llega este mensaje, el conteo regresivo continúa y el 22 de abril los venezolanos decidirán su futuro en las urnas. Faltan 76 días.

agp/lb