Tel Aviv, 13 feb (PL) La Policía israelí anunció hoy tener pruebas suficientes para encausar judicialmente al primer ministro, Benjamin Netanyahu, por sobornos en dos casos separados, en los que actuó ”en contra de los intereses públicos”.

El llamado ‘Caso 1000’ investigado por la Policía se refiere a la recepción por parte del primer ministro de varios regalos de importantes -y ricos- hombres de negocios a cambio de favores políticos.

Por su parte, el ‘Caso 2000’ alega un tráfico de influencias entre Netanyahu y el editor del diario israelí Yedioth Ahronoth.

Tras ser interrogado por primera vez hace meses por las autoridades, el primer ministro aseguró que la pesquisa policial ‘no encontrará nada, pues no hay nada’.

Sin embargo, la policía sí encontró algo ilegal, de hecho, más que suficiente para recomendar el enjuiciamiento del primer ministro israelí en ambos casos bajo los cargos específicos de soborno, fraude, abuso de confianza, según las acusaciones.

De acuerdo con la Policía, en el Caso 1000 Netanyahu recibió champaña, tabacos, joyas y ropa, por solicitación y de forma sistemática, valorados en más de 280 mil dólares.

Aparentemente, los agentes del orden hallaron evidencias de que los regalos recibidos del productor israelí-estadounidense de Hollywood Arnon Milchan y el multimillonario australiano James Packer aumentaron significativamente una vez que Netanyahu fue elegido primer ministro, a cambio de beneficios migratorios y comerciales.

Con respecto al caso 2000, la policía dice que Netanyahu y el editor del diario de Yedioth Ahronoth, Arnon Mozes, tuvieron una relación ‘de toma y daca’ en beneficio del rotativo de Mozes, y en detrimento del diario rival Israel Hayom.

La Policía asegura tener pruebas contundentes para acusar además, directamente, a Mozes y a Milchan.

Hoy, tras conocerse el dictamen policial, varios diputados de la oposición israelí pidieron la dimisión de Netanyahu, quien, por su parte, calificó de ‘difamación’ las recomendaciones hechas por la Policía.

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