Gaza, 6 feb (PL) El combustible de emergencia para instalaciones críticas en la Franja de Gaza, tales como centros médicos, se agotará en los próximos 10 días, abocando a la población palestina a una catástrofe humanitaria, alertó una agencia de la ONU.

Acorde con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), para evitar el colapso de los servicios públicos se requiere de al menos el suministro de 1,4 millones de litros de combustible mensuales.

Según el coordinador humanitario en la zona, Roberto Valent, es urgente el apoyo inmediato de los donantes para garantizar que los palestinos de Gaza puedan acceder a los servicios de salud, agua y saneamiento, que salvan vidas.

Los hospitales ya comenzaron a cerrar, alertó. Sin financiamiento, más proveedores de servicios se verán obligados a suspender las operaciones en las próximas semanas, y la situación se deteriorará drásticamente, con posibles impactos en toda la población.

Hoy el portavoz del ministerio de Salud palestino en la Franja, Ashraf Al Qudra, anunció el cierre de 19 centros médicos a causa de la falta de energía eléctrica.

Entre ellos, citó, se cuentan el de Beit Hanun, el Hospital Pediátrico, y Centro de Medicina Psiquiátrica.

Desde hace semanas los casi dos millones de palestinos de Gaza reciben electricidad por menos de ocho horas diarias.

La víspera Al Qidra reveló que en total, las instalaciones sanitarias cerradas hasta el momento cubren a una población de mas de 350 mil habitantes de la Franja.

La actual crisis energética que golpea a la población de la Franja de Gaza obedece en primer lugar al bloqueo impuesto por Israel a ese enclave costero palestino desde 2007, así como a diferencias entre el movimiento palestino Hamas y la Autoridad nacional Palestina.

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