El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este domingo, 4 de febrero, que la oligarquía nacional y el imperialismo creen que el chavismo es una “coyuntura pasajera”, pero el pueblo tiene el poder – aseguró- y no se lo va a dejar quitar.

“La oligarquía y el imperialismo se ha negado a comprender, a entender. Creen que somos una coyuntura pasajera, pero a nosotros no nos han podido derrotar, y lo digo hoy 4 de febrero porque a nosotros nos pertenece el camino de la historia, y de la victoria”, expresó el Mandatario nacional en el Palacio de Miraflores, en el centro de Caracas, al recibir a la movilización con motivo de los 26 años de la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992.

Destacó que, “el pueblo venezolano entró a este Palacio (Miraflores) para no salir nunca más en este siglo bendito”, en una transmisión conjunta de radio y televisión.

“Somos el pueblo de la victoria de Bolívar y de Chávez y somos el espíritu inmortal de esta juventud que esta dispuesta a triunfar y triunfar”, reiteró.

Explicó que hace 26 años, se llevó a cabo una rebelión militar contra la oligarquía, contra el Banco Mundial y contra el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esa rebelión, “fue de profundo carácter bolivariano y popular, por eso les digo, hoy más que nunca, entre los retos que se nos presentan en el futuro (…) es una rebelión popular contra la guerra económica”, advirtió.

Asimismo, señaló que también había que estar atentos para detectar a los corruptos. “Abajo los corruptos y traidores, son lo mismo. Alguien, que en un cuerpo de mando se corrompa, es un bandido, debe ir preso, es un traidor a la causa popular”.

“Si alguien que habiendo estado en las filas de la revolución, termina trabajando para la derecha que quiere destruir el país, es un traidor y vende patria, y le debemos decir fuera, fuera”, acotó.

El Presidente obrero relató como un joven que fue entrevistado en la mañana durante la Marcha de la Dignidad de este 4 de febrero dijo, “que sepa el imperialismo que somos un pueblo de paz, que queremos paz, que vamos a defender la paz, pero que también sepa que en cualquier momento, en que sea necesario, nos podemos transformar en un ejército de libertadores y libertadoras (…) y ese es el espíritu del 4 de febrero, es un espíritu de coraje”, concluyó.

T/Ana Maneiro
F/Archivo