Señores: Soy un creyente, que se encuentra bastante inquieto, a raíz de los múltiples actos, que en muchos de ustedes, he venido observando.
Me ha llamado la atención el hecho que de varios años atrás, se han estado involucrando en la llamada política colombiana, una de las más vergonzosas profesiones lucrativas, por la cual optaron un número elevado de personas, que a través de la misma, constantemente han venido incurriendo en delitos graves en detrimento de los sectores marginados y vulnerables, sin que haya una sanción ejemplar, por parte de las autoridades competentes (¿?). Vaya, vaya, que ingenuidad tan grande, cómo se han dejado utilizar continuamente Pastores, líderes y feligreses.
¿Por qué razón?, se preguntarán algunos. La respuesta es clara y sencilla: Porque se contagiaron de las cosas terrenales, el poder, dinero y la fama, no todos, obviamente. ¿Dónde están los llamados ministeriales? ¿Para quién se encuentran trabajando? No nos vengan con el cuento que desde adentro van a transformar ese negocio maligno. Ni se crean ese cuento, ni convenzan a otros. Le están haciendo el juego al Adversario (ha Satán) y contribuyendo con su presencia en las listas de los Partidos políticos, a incrementar caudales de corruptos y criminales. Acaso La Biblia no es clara y contundente cuando enseña: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos” 2 Corintios 6: 14
Cuando se promulgó la Carta Constitucional, se logró un avance grande, el cual quedó plasmado en el Artículo 19° de la misma, al consagrar la libertad de cultos en Colombia, que desde la existencia de la República, solo estaba acaparada por la denominada Iglesia Universal. Muchos aprovecharon esta coyuntura para saciar sus apetitos materiales y alcanzar altas posiciones en cargos altos, embajadas, etc, a cambio de respaldar y apoyar las posiciones del gobernante de turno.
El señor Enrique Gómez, de Bethesda, especialista en echar demonios, aún no se ha sacado los que lo han invadido en su persona. Desde su púlpito y a través de la radio, muy majo y orondo afirmaba que la política era del diablo, y tenía razón en ello, pero curiosamente se alió posteriormente con voceros de los llamados paramilitares, asesinos de la peor laya, para favorecer todos sus negocios personales. La Cruzada Estudiantil y Profesional de Colombia, de propiedad del señor Chamorro, ciudadano ecuatoriano tras adquirir en un negocio con los Rodríguez Orejuela una cadena radial, la cual le vino a servir como medio de difusión para incursionar en la política, al estilo tradicional de los delfines colombianos, generando problemas graves al interior de su Congregación.
Muchos pastores, aspirantes a corporaciones públicas o cargos para amigos suyos, recibían financiación por debajo de cuerda, de los llamados caciques, para que luego fusen sus aliados incondicionales. Es de anotar el caso de la familia Castellanos, que durante los 8 años de Uribe recibieron toda clase de prebendas, sin que tuviesen méritos personales, simplemente servidores con caudales electorales, que manipulaban sus ovejitas dóciles y capturadas en beneficio de gobiernos corruptos. El caso del Movimiento MIRA, merece un punto aparte, pues esta secta, en pocos años ha logrado acumular con sus fichas un caudal que le ha servido para ocupar diversas posiciones.
Y para colmo de males, “pastores” de menor cuantía, vulgares e incitadores a la violencia, saliendo a proclamar los nombres de inquisidores como ese estrafalario ex-procurador de apellido Ordoñez, y uno perteneciente a un clan familiar que dirige las actividades políticas en la región caribe y son aliados de un movimiento que reúne los peores exponentes de la política regional, y cuyo nombre es Cambio Radical. Ahora los miembros de la Asociación de Pastores cristianos y evangélicos de Colombia, están mirando el panorama, para ver a cual verdugo escogen para los próximos comicios. Aunque resta decir que hay sobre el tapete una candidata que aspira a contar con el respaldo de ellos: la Senadora Viviane Morales.
Podría extenderme mucho más, pero dejo aquí. Sin embargo quiero finalizar con una pregunta concreta:
¿Estarían ustedes dispuestos a apoyar personas que se hallen incursas en delitos graves, como VIOLACIÓN SEXUAL?
Ya las pistas que se conocen, están señalando a un ex-gobernante que estuvo en la Casa de Nariño y fue Jefe directo de la periodista afectada. Conforme a la Ley 1236 del 2008 (julio 23), suscrita por el doctor Álvaro Uribe Vélez, en ese entonces Presidente de la República, dado el alto número de mujeres violadas sexualmente en Colombia, se produjo una reforma al Código Penal, para tipificar ese delito grave.
Según reza la Ley en mención, el Artículo 205° del Código Penal quedó así:
ACCESO CARNAL VIOLENTO.- El que realice acceso carnal con otra persona mediante violencia, incurrirá en prisión de doce (12) a veinte (20) años.
Más adelante encontramos el Artículo 211°, que dice:
CIRCUNSTANCIAS DE AGRAVACIÓN PUNITIVA: La pena para los delitos descritos en los artículos anteriores, se aumentará en una tercera parte, o la mitad, cuando el responsable tuviere cualquier carácter, posición o cargo, que le dé particular autoridad sobre la víctima, que la impulse a depositar en él su confianza.
Aunque la víctima ha evitado denunciar formalmente al sindicado, lo cierto es que ha dado unas pistas muy importantes, motivo por el cual la Fiscalía General de la Nación acaba de anunciar, una investigación de oficio.
Amanecerá y veremos ¡Que el Padre Celestial ilumine este proceso y a quienes han de investigar esta pobredumbre de un hombre cínico y violento que está por descubrirse, así cuente con el apoyo de una mano negra, rapaz y criminal, como la que ha existido en Colombia.
P.D. Acabo de enterarme por vídeos en internet, que varios candidatos a la Presidencia de Colombia, como Vargas Lleras, De la Calle, Fajardo, Clara López, etc, fueron entrevistados para un noticiero de televisión, y de manera unánime y categórica rechazaron este vulgar atropello contra la dignidad de una mujer. El único dirigente político que se abstuvo de manera grosera, y no quiso opinar, aunque 6 veces le hicieron la misma pregunta fue el dueño del denominado Centro Democrático.
¿Será acaso que el pecado es cobarde?

Alejandro Gutiérrez De Piñeres