Moscú, 15 ene (PL) Rusia rechazó hoy los intentos de Washington de formar las llamadas fuerzas de seguridad fronterizas, integradas por extremistas y exmiembros del movimiento terrorista Estado Islámico (EI), para hacerse de una gran porción del norte de Siria.

En la zona norte iraquí y al este del río Éufrates se situaron los grupos armados, en su mayoría de membresía kurda, apoyados y protegidos por Estados Unidos, comentó el jefe de la diplomacia rusa, quien denunció el intento de una división artificial de Siria.

Tales territorios, donde también opera la guerrilla kurda, con apoyo norteamericano y ubicada en la frontera con Turquía, son motivo de una reacción negativa de Ankara, destacó Lavrov.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reaccionó con aspereza a los anuncios del Pentágono de crear la referida fuerza fronteriza, a la que prometió eliminar con acciones bélicas.

Toda esa tensión en el país levantino preocupa a Rusia que busca, junto a Irán y Turquía, lograr avances en las pláticas intersirias, como es el caso de la preparación del Congreso de Diálogo Nacional, que debe realizarse en febrero, en el balneario de Sochi.

Ante las declaraciones de funcionarios de Estados Unidos sobre la presunta violación de decisiones de la ONU al realizar el citado congreso en Sochi, Lavrov reiteró que ello forma parte de los esfuerzos por buscar una salida negociada al diferendo sirio.

El proceso de negociaciones en Astaná, que desde enero de 2017 realizó ocho rondas, surgió ante la inmovilidad de las conversaciones en Ginebra, donde solo participan representantes de diferentes grupos opositores asentados en el extranjero, destacó.

La solución del problema sirio también debe contar con la oposición que se encuentra dentro del país levantino y en ese sentido el congreso en Sochi abriría aún más la participación de un amplio espectro de fuerzas involucradas en el diferendo, explicó.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores recordó que la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU prevé la más amplia participación en el proceso político sirio, a lo cual contribuiría la mencionada reunión en el sureño balneario ruso.

Lavrov señaló que en el proceso de Astaná se formaron las zonas de distención, con el auspicio de Turquía, Irán y Rusia. Ahora solo funcionan tres, aunque pudieron ser un total de 20, reveló el diplomático.

En septiembre de 2015, Damasco solicitó a Rusia ayudar con su fuerza aérea en el combate a los grupos terroristas, incluido el EI, pero el 11 de diciembre el presidente Vladimir Putin anunció la salida del grueso del contingente militar ruso.

Putin indicó que las fuerzas más preparadas y mejor equipadas del EI fueron destruidas, aunque admitió que la base aérea de Jmeimim y la naval de Tartus quedarían activas.

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