Moscú, 25 dic (PL) El ministro de Relaciones Exteriores Serguei Lavrov negó la existencia de propósitos planificados de Rusia para establecer bases militares en el extranjero, incluido en América Latina, indicó hoy la prensa capitalina.

‘A diferencia de otras naciones, nosotros no somos partidarios de una expansión militar. La creación de bases en el exterior en nombre de una proyección de fuerza, incluido en América Latina, para nada constituye para nosotros un propósito planificado’, consideró.

Las acciones de Occidente para incrementar las estructuras de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) cerca de las fronteras de Rusia y el despliegue del escudo antimisil estadounidense en Europa, si son motivos de gran preocupación para nosotros, comentó.

En este año, la OTAN concretó el despliegue de miles de soldados norteamericanos en Polonia y Rumania, así como de escuadrones de la fuerza aérea estadounidense en las antiguas repúblicas soviéticas con costas en el mar Báltico.

Además, Moscú denuncia que las rampas MK-41 y los sistemas Aegis Ashore, con misiles interceptores SM-3, amenazan su capacidad disuasiva, mientras la posibilidad de utilizar esas instalaciones para lanzar Tomahawks viola disposiciones de un tratado de misiles firmado en 1987.

Tales acciones destructivas, que rompen con el principio de seguridad indivisible, solo conducen al ulterior incremento de las tensiones en la región de Europa y el Atlántico y profundizan las líneas divisorias en el Viejo Continente, consideró.

En ese contexto, Rusia aplica medidas razonables para aumentar nuestra capacidad defensiva y la protección de los intereses nacionales, afirmó.

Con anterioridad, el jefe del comité senatorial de Defensa y Seguridad, Viktor Bondarev, indicó que, en los últimos dos años, Rusia recibió varias propuestas para la instalación de bases militares en otros países.

Bondarev estimó que ello estaba dado por la capacidad combativa y profesionalidad demostrada por las fuerzas armadas rusas en el conflicto en Siria, así como por el funcionamiento efectivo allí de sus armamentos y técnica militar, apuntó.

Las propuestas de ese tipo se incrementarán, auguró.

El presidente Vladimir Putin recién ordenó la salida de la mayoría del contingente militar ruso en Siria, aunque aclaró que continuarán en ese país la base aérea de Jmeimim, en la provincia de Latakia, y la base naval en el puerto de Tartus, en el mar Mediterráneo.

Rusia y Siria firmaron un acuerdo para la concesión de esas instalaciones a las fuerzas armadas de este país en plena campaña contra formaciones terroristas en el país levantino.

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