Buenos Aires, 27 nov (PL) Aunque para muchos familiares las esperanzas se han desmoronado, la intensa búsqueda para encontrar el submarino ARA San Juan, en el que viajaban 44 tripulantes, continúa en pie hoy, a 12 días de establecer su último contacto.

El Antonov 124 ruso, uno de los aviones más grandes del mundo, un gran despliegue de buques de la marina de Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Perú y más de cinco mil personas trabajan para tratar de dar con el paradero del sumergible, del que no hay ni una pista hasta el momento.

En el más reciente parte sobre la situación, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, envió un mensaje de aliento al subrayar que no se descarta un posible escenario de supervivencia de los 44 tripulantes a bordo.

Asimismo, señaló que un minisubmarino estadounidense zarpó en el barco noruego Sophie Siem y que llegará hoy al área de búsqueda para mapear todo hasta el fondo.

El área de búsqueda donde se registró el último contacto el pasado miércoles 15 sobre las 7:30 hora local en las aguas del Atlántico Sur es de difícil acceso y muy compleja, según la Armada, y al sumergible lo buscan entre los 200 y los mil metros de profundidad.

No hemos encontrado indicios ni en la superficie ni ningún contacto y hasta tanto no tener esa contundencia y evidencia estamos en una arena de suposiciones y conjeturas, enfatizó Balbi en otro de los encuentros con la prensa.

Por otro lado fue enfático ante las especulaciones que ‘el submarino no tenía torpedos de combate, con lo que hay que descartar que (la eventual explosión) haya sido por armamento propio y no hay indicios de un ataque externo’.

Los familiares de los 44 marines sienten mucha bronca, impotencia y dolor y mientras unos lanzan duras críticas al Estado, otros aguardan en la puerta de la base naval de Mar del Plata por una señal de esperanza, se consuelan y se abrazan como una gran familia.

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