Paramo-de-Santurban-Foto-Alberto-Pena-medio-ambienteCAROLINA TEJADA 

Mientras en Santander la ciudadanía frena iniciativas de extracción de recursos que afectarían a Santurbán, el Gobierno central desconoce a las comunidades y quiere imponer el negocio con el páramo.

Mientras el presidente de la República, Juan Manuel Santos, firma convenios con Emiratos Árabes con el ánimo de implementar proyectos de minería en Colombia, particularmente desde la multinacional Minesa en inmediaciones del Páramo de Santurbán, en el departamento de Santander, el movimiento ambientalista y las comunidades defensoras del ecosistema se oponen.

Desde hace varios meses, quienes se encuentran en las inmediaciones de la reserva natural, han emprendido una serie de iniciativas para rodear y proteger los recursos naturales y el mínimo vital que se vería afectado con el avance de la exploración minera en la zona, pues además de las pretensiones desde el gobierno central, la Sociedad Minera de Santander, Minesa, ya había radicado ante la ANLA el estudio de impacto ambiental para explotar nueve millones de onzas de pirita y cobre. Esta exploración, que coincide con el nuevo convenio firmado desde el Gobierno nacional, implicaría la perforación en busca de los minerales, y aunque este estudio no se encuentra dentro de la zona “delimitada del páramo”, como lo explican algunos expertos, la intervención y la utilización de diferentes técnicas y elementos, sí implicaría unos niveles de contaminación que estarían afectando el ecosistema.

Santos, arbitrario

El Páramo de Santurbán es uno de los principales ecosistemas del país, que no solo provee agua al departamento de Santander, sino que le brinda el líquido preciado a otros departamentos aledaños. La importancia de este macizo, se debe a su biodiversidad, y a los servicios ambientales que ofrece a la sociedad. Ecosistemas como estos, están considerados como las regiones más valiosas de las cordilleras tropandinas, donde concurren especiales condiciones físicas, climáticas y meteóricas, las cuales determinan diversas y particulares formas de vegetación.

En el caso de Santurbán, se valora el hecho de que este ecosistema le brinda el mínimo vital a cientos de familias de varios departamentos de la región. Su amplitud comprende un sinnúmero de especies nativas, algunas de ellas en vía de extinción, así como diversidad en flora y fauna, propias del ecosistema, en medio de sus 135.253 hectáreas.

Por ello, desde que se conoció a través de medios de comunicación, el convenio firmado entre el Gobierno de Santos con Emiratos Árabes, la ciudadanía, así como la administración municipal de Bucaramanga, en cabeza de su alcalde, Rodolfo Hernández, se manifestó en contra. De la misma manera lo han expresado las organizaciones sociales y el comité promotor por la defensa del mismo.

Al respecto el mismo jefe municipal, dijo: “señor presidente, cuéntenos qué fue lo que usted hizo en Abu Dhabi a espaldas de los bumangueses con respecto a la explotación de oro en el páramo de Santurbán que va a acabar con el agua”. Igualmente recordó que hay valoraciones desde la Corte Constitucional que instan a la protección y defensa de este tipo de ecosistemas.

La protección de los páramos en Colombia

Son varios elementos ligados a la legislación nacional e internacional que instan a los gobiernos a la protección de los ecosistemas que representan un bien común y colectivo.  En el caso nacional, el artículo primero de la Ley 99 de 1993 establece que las zonas de páramos tienen protección especial. Y, además insta a que se disponga de la investigación científica para proteger dichos biomas. Así mismo el artículo 16 de la Ley 373 de 1997, modificado por el artículo 89 de la Ley 812 de 2003, indica que el Estado debe adquirir o salvaguardar las zonas de páramo con carácter prioritario para su conservación. Y el artículo cuatro del Decreto 3600 de 2007 reconoce que los nichos paramunos son áreas de especial importancia ecosistémica, por eso se definen en la categoría de protección de suelo rural.

Uno de los elementos que los comités promotores por la defensa del páramo y las organizaciones sociales han expresado, es que desde hace tiempos se vienen exigiendo los detalles de los convenios, acuerdos y proyectos que ponen en entredicho el futuro del páramo. En esta ocasión, la situación es igual, Santander no conoce el convenio que desde el Gobierno central se adelantó con los Emiratos Árabes.

Preocupa Santurbán

Esta situación inside en la preocupación generalizada, pues es conocido que la misma ciudadanía ha pedido participación pública y deliberativa frente a los elementos relacionados con esta zona, en particular la de quienes se verían como los principales afectados con la intervención del bioma. Hasta el momento los espacios de diálogo y deliberación han sido inalcanzables, por el contrario, las pocas jornadas de acercamiento, es decir las mesas de concertación por parte de las autoridades ambientales con las comunidades afectadas, han sido señaladas por la Corte Constitucional, como espacios no significativos de participación. Esto sucedió en el momento del debate de la delimitación del ecosistema paramuno.

Según lo que se conoce de lo acordado entre el gobierno de Santos y los Emiratos Árabes, anunciado por el mismo el ministro de Minas y Energía, Germán Arce, estos invertirían para el 2018 $1.000 millones de dólares para extraer el oro, por debajo de la línea del páramo. La extracción estaría en manos de la multinacional Minesa, sin embargo, las organizaciones ambientales han pedido a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, que no otorgue la licencias para dicha explotación. Igualmente, el mismo comité asegura que al hablar de explotación del recurso, por la línea debajo del páramo, el Gobierno estaría faltando a las definiciones de la Corte Constitucional, quien invalidó apenas hace unos días, cualquier forma de limitación del páramo, y es que hablar de explotación por la línea debajo del páramo, es hablar de esa limitación, y esta no ha sido consultada, como asegura la Corte, los espacios brindados han sido poco significativos.

En conclusión, mientras Santos impone acuerdos económicos que van en contra posición del beneficio del país, continúa la larga noche para Santurbán, y las comunidades seguirán oponiéndose a cualquier proyecto de extracción de recursos y entre familias santandereanas, ambientalistas y organizaciones sociales. Se proyecta el ejercicio pedagógico y de socialización de las afectaciones ambientales, económicas y sociales que esta clase de proyectos traería para la región.

Páramo de Santurbán. Foto Alberto Peña Key.

@carolltejada

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