Caracas, 19 nov (PL) Los venezolanos manifiestan hoy un creciente malestar con un común denominador, la justa indignación por la fijación de un precio irreal del dólar paralelo y su consecuencia, una escalada especulativa de los precios de los bienes y servicios no estatales.

Así lo expresó hoy en un comentario el dirigente chavista, Elías Jaua, al abordar uno de los problemas que más incide en la estabilidad del país y cuya causa se encuentra en la agresión económica que enfrenta la nación velezolana.

La dirigencia revolucionaria, en todos los niveles, debe comprender esa indignación, procesarla, orientarla y convertirla en fuerza revolucionaria para desmontar este perverso modelo especulativo que nos agrede como sociedad y que vulnera nuestros derechos económicos y sociales, plantea el también titular de Educación.

El origen de esta problemática radica en un sector privado monopólico y oligopólico, que, como decía nuestro comandante Chávez, ‘es genéticamente especulativo’, dado su carácter de usufructuario principal de la renta petrolera, agregó Jaua.

En su análisis de el dirigente chavista aborda la política de fijación de techos de producción y distribución de los bienes con el fin de condicionar la oferta, generando con ello una permanente espiral especulativa que le permite obtener inmensas e ilimitadas ganancias, implantada por sectores capitalistas del país.

Plantea que la necesaria, justa y positiva expansión de la demanda por parte de la población, a partir de las políticas inclusivas de la Revolución Bolivariana, los capitalistas en vez de estimular una expansión productiva en el sector privado nacional, lo que hicieron fue aumentar la renta con su voracidad especulativa.

Jaua sugiere cuatro acciones a desarrollar, entre ellas el diálogo político ‘con la oposición para lograr, mediante un acuerdo de reconocimiento y estabilidad, las garantías de que ellos cesen la promoción de las agresiones y el boicot contra nuestra economía. Un acuerdo a favor de la tranquilidad de la familia venezolana’.

Asimismo se refiere a lo ético administrativo, ‘seguir profundizando en la batalla contra la corrupción, que adelanta el Ministerio Público, para poder recuperar la producción y los ingresos petroleros y expandir esta lucha por la restauración de la moral pública al ámbito de la entrada, circulación y salida ilegal de las mercancías que producimos o importamos, y llevarla también al ámbito financiero’.

Vamos a responder a esta afrenta especulativa recuperando la plena estabilidad política con los poderes creadores del pueblo, luchando contra la corrupción y democratizando la propiedad, la producción y la distribución. Solo así venceremos, puntualiza Jaua.

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