Por: Rossana Perez

Caracas, 15 de noviembre de 2017.– La coordinadora de Organizaciones Latinoamericanas en Bélgica manifestó su rechazo por las sanciones expresadas contra Venezuela en el reglamento 2017/2063 del Consejo de la Unión Europea adoptado el pasado 13 de noviembre.

“El reglamento apunta por un lado, al embargo de armas y de cualquier material que pueda servir para la seguridad interna de Venezuela y por otro, a la creación de un marco legal para la elaboración de una lista negra de personas que trabajen vinculadas al rubro de la seguridad del Estado. Estas personas tendrán vetada la entrada y la congelación de sus bienes dentro del espacio de la UE”, señala el comunicado.

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A continuación comunicado completo:

En tanto organizaciones sociales vinculadas a la realidad latinoamérica, manifestamos nuestra profunda preocupación y desacuerdo por las recientes sanciones expresadas en el reglamento 2017/2063 del Consejo de la Unión Europea adoptado el pasado 13 de Noviembre.

El reglamento apunta por un lado, al embargo de armas y de cualquier material que pueda servir para la seguridad interna de Venezuela y por otro, a la creación de un marco legal para la elaboración de una lista negra de personas que trabajen vinculadas al rubro de la seguridad del Estado. Estas personas tendrán vetada la entrada y la congelación de sus bienes dentro del espacio de la UE.

Dichas medidas muestran por un lado, la perdida de autonomía de las políticas de la UE que cede a las presiones de su gran amo: los Estados Unidos; y por otro, la desesperación ante la voluntad soberana de un pueblo que busca construir y manejar su propio destino. Esto último quedó claramente demostrado en el último plebiscito de Julio de este año y el llamado a celebrar una Asamblea Constituyente cuyo objetivo es profundizar el proceso bolivariano y que actualmente, sigue su curso, contra viento y marea.

Las sanciones adoptadas muestran por un lado, el carácter cada vez mas dictatorial de la UE y su desprecio por la voluntad soberana y democrática de los otros pueblos del mundo cuando éstos, no responden a los intereses económicos de las multinacionales europeas. Al mismo tiempo, constituyen una flagrante violación al derecho internacional y al derecho de autodeterminación y soberanía de los pueblos expresados en la carta de Naciones Unidas. Con dichas medidas, la UE busca fortalecer la postura de la oposición. Oposición que no se resigna a perder sus antiguos privilegios y que no le importa violar la decisión mayoritaria del pueblo venezolano de seguir avanzando en la profundización del proceso bolivariano. Oposición que sigue empeñada en promover el caos la guerra civil y que hace oídos sordos a los sucesivos llamados al diálogo del gobierno del presidente Nicolás Maduro para preservar la paz en el país.

Está claro que los gobiernos ultra-neoliberales de los Estados Unidos y la UE, en lugar de atender las cada vez más deterioradas condiciones de vida de sus pueblos, prefieren desviar su atención sumiéndoles en constantes amenazas de guerra e inseguridad. Contrariamente a ellos, el proceso bolivariano tiene una agenda prioritaria: lograr la implementación de políticas sociales en beneficio de su pueblo, el fin de la burocracia y la corrupción. Obviamente, dichos objetivos requieren un contexto de paz y de profundización de la democracia y esa, es la apuesta del gobierno venezolano.

Coordinadora de Organizaciones Latinoamericanas en Bélgica.

Bruselas, 14 noviembre 2017