Por Antonio Rondón García

Moscú, 9 nov (PL) El presidente ruso, Vladimir Putin, acudirá a la cumbre de la APEC en Da Nang, con el reto de hablar de economía, cuando asuntos políticos como el diferendo con Washington y la crisis coreana podría alejarlo de ese propósito.

La XXV cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), a desarrollarse en la referida ciudad vietnamita, está llamada a tratar asuntos de una colaboración más integral entre sus 21 ‘economías’, pero los retos de Rusia van más allá de ese propósito.

Moscú posee un marcado de interés en la integración de sus regiones del Lejano Oriente, incluido Sajalín, Kamchatka, Primorie y Murmansk, en el creciente mercado del sudeste asiático y de la cuenca del Pacífico, lo cual figura en su programa nacional de desarrollo.

Pero la cumbre también se convierte en espacio para discusiones geoestratégicas importantes con otros estadistas como el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, con quien Putin debe reunirse este viernes.

De acuerdo con el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, quien participó en una reunión con sus colegas de la APEC, el temario del crucial encuentro, el segundo cara a cara de Putin y Trump en este año, ya está casi listo.

Ambas partes ratificaron que entre los temas de discusión estará la situación en Siria, la crisis ucraniana y el diferendo en torno al programa nuclear y coheteril de Pyongyang, así como el de la confiscación de propiedades de la embajada rusa en Estados Unidos.

El tema sirio adquiera ahora especial importancia, pues las tropas gubernamentales del país levantino, con un fuerte apoyo de la aviación, comandos y asesores rusos, destruyeron el último punto de resistencia del movimiento terrorista Estado Islámico (EI).

Sin embargo, se conoce que el Pentágono organiza nuevos grupos armados contra el gobierno sirio, en zonas donde se desplegó con el anunciado propósito de enfrentar al EI, pero sin el visto bueno de Damasco para operar en esa nación mesoriental.

La reunión, aunque carece de la participación de Pyongyang, se realiza a la sombra de las amenazas de Washington contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC), en una tensión que parece influir en el clima comercial al que desea referirse la cumbre de la APEC.

Putin tiene previsto dialogar con el presidente filipino, Rodrigo Duterte, por cuarta ocasión desde junio de 2016, poco después de los acuerdos anunciados en Moscú y Manila en los últimos tres meses en material comercial y de cooperación técnico-militar.

El intercambio comercial de Filipinas y Rusia decreció en un 22,5 por ciento, hasta llegar a 440 millones de dólares, pero de enero a agosto de este año aumentó en un 18 por ciento, para sobrepasar los 305 millones de dólares, indicó el servicio de prensa del Kremlin.

Unos 28 mil turistas rusos viajaron a Filipinas en 2016, y siete mil ciudadanos de ese país asiático se trasladaron a Rusia para disfrutar de sus comodidades.

El evento de Da Nang también será propicio para que Putin aborde con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, la cooperación económica, después que en 2016 el intercambio comercial cerró con una reducción de un 24,6 por ciento (16 mil millones de dólares).

Para el primer semestre de este año ya se registró un incremento del intercambio comercial en 17,3 por ciento, para quedar en 11 mil 800 millones de dólares.

Unas 270 compañías niponas participan en la economía rusa, mientras la principal rama de cooperación es la energética.

Tokio participa en la realización de los proyectos de gas y petróleo Sajalin-1 y Sajalin-2, así como en la construcción de una fábrica y una planta de gas licuado en el Lejano Oriente ruso.

La cooperación con China tiene carácter estratégico integral, por ello en la reunión del mandatario ruso con su similar del gigante asiático, Xi Jimping, se abordarán los nuevos proyectos que se firmaron, durante una reciente visita de este último a Moscú.

China es desde hace varios años el principal socio comercial de Rusia, con un intercambio comercial que, aunque en 2016 creció solo cuatro por ciento, es decir, 66 mil 100 millones de dólares, en el primer semestre de este año superó los 54 mil 400 millones de dólares.

Ambos estados forman una alianza estratégica en la esfera energética que incluye la construcción del gasoducto Fuerza de Siberia, previsto para trasladar 38 mil millones de metros cúbicos al año, indicó el Kremlin.

Putin también prevé dialogar con el anfitrión de la cumbre, el presidente vietnamita, Chiang Dai Kuang, sobre la cooperación energética, comercial, humanitaria y otras esferas.

Ambos países crearon las compañías Vietsovpetro en 1981 para la extracción del petróleo en zonas offshore de Vietnam, con un volumen total acumulado de 225 millones de toneladas.

Sin dudas, el jefe de Estado ruso viaja a Da Nang con el propósito de afianzar la cooperación con la zona Asia-Pacífico, donde Estados Unidos, que le aplica sanciones comerciales, no parece muy dispuesto a permitir la competencia de Moscú.

Por ello, el refuerzo de la posición económica de Rusia en la región tiene retos políticos que deberá enfrentar Putin en varios escenarios, incluido en su reunión con Trump, estiman analistas.

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