El Parlamento tendrá que redactar su constitución

ÚN.- El presidente del gobierno regional catalán, Carles Puigdemont, pidió a la población que haga “oposición democrática” y “cívica” al Ejecutivo español, que el viernes le cesó junto al resto de su Gabinete por su desafío independentista.

En una declaración grabada Puigdemont rechazó la “agresión” del Gabinete español y aseguró que son los parlamentos los que nombran y cesan a los gobernantes.

El gobierno regional de Cataluña, el cual fue cesado por un decreto del Ejecutivo de Madrid, no se da por destituido y tiene previsto mantener su actividad, explicaron diversas fuentes independentistas.

Según las fuentes, el Ejecutivo catalán no contemplan acatar su cese y preparan la posibilidad de convocar a su vez, para antes de final de año, unas elecciones a las que darían un carácter constituyente. El Parlamento tendrá que redactar su marco legal.

“Nuestra voluntad es continuar trabajando para cumplir los mandatos democráticos y a la vez buscar la máxima estabilidad y tranquilidad, entendiendo las dificultades lógicas que comporta una etapa de esta naturaleza”, dijo el presidente catalán.

Sustitución

Otro cese, que no se conoció en un primer momento, es el del jefe operativo de los Mossos d’Esquadra, que es la Policía regional catalana, Josep Lluís Trapero, que ha sido reemplazado por su segundo, Ferrán López.

Trapero está siendo investigado en la Audiencia Nacional española por el supuesto delito de sedición por la actuación de los Mossos durante el registro que funcionarios judiciales y agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo el 20 de septiembre en la Consejería de Economía catalana.

Nuevo mando

La vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, asumirá la conducción de Cataluña, luego de que Madrid destituyó a los dos máximos cargos del Ejecutivo regional.

Así consta en el real decreto por el que se designa a órganos y autoridades encargados de dar cumplimiento a las medidas acordadas el viernes por el Consejo de Ministros para restablecer la “legalidad constitucional” en Cataluña.

Violencia

Tras la declaración de independencia de Cataluña, la ultraderecha se concentró en Madrid para defender la unidad de España.

“Derramaremos hasta la última gota de sangre por España” y “esta es nuestra tierra y hay que defenderla”, eran algunas de las consignas de los españoles que lucían banderas franquistas, reseñó Telesur.

Entretanto, el medio Post Digital informó que al menos cinco personas quedaron heridas por agresiones de manifestantes violentos en favor de la unidad de España. Entre los heridos están dos jóvenes.

En medio de estas protestas, los marchistas rodearon la sede de Catalunya Radio, donde rompieron los vidrios de la puerta de entrada y han increpado a trabajadores.