Los españoles, muchos con banderas franquistas, salieron a las calles a defender la unidad de la nación y prisión para el presidente de Gobierno de Cataluña.

Tras la declaración de independencia de Cataluña, se concentraron en Madrid para defender la unidad de España y pedir prisión para el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

“Derramaremos hasta la última gota de sangre por España” y “Esta es nuestra tierra y hay que defenderla”, eran algunas de las consignas de los españoles que lucían banderas franquitas.

En la plaza Colón se contabilizan unas 50 mil personas concentradas, lo que representa una disminución de los marchistas respecto al pasado 7 de octubre.

Otras consigas como “con golpistas no se dialoga” se escuchan este sábado, tras la aplicación del artículos 155 por el Gobierno de Mariano Rajoy.

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Entretanto, el medio Post Digital informó que la noche del viernes al menos cinco personas quedaron heridas por agresiones de manifestantes violentos en favor de la unidad de España. Entre los heridos están dos jóvenes de 31 y 32 años, agredidos entre la calle Aragón y Porvença.

En medio de estas protestas, la noche del viernes los marchistas rodearon la sede de Catalunya Radio, donde rompieron los vidrios de la puerta de entrada y han increpado a trabajadores, con la intervención de los Mossos d’Esquadra.