Por Carmen Esquivel Sarría

Vallegrande, Bolivia, 12 oct (PL) Cincuenta años después de la desaparición física del Che, existe gran interés por asumir su legado ético y antiimperialista en toda plenitud, declaró a Prensa Latina el investigador boliviano Carlos Soria.

El historiador considera que la vigencia de los ideales de Ernesto Guevara se puso de manifiesto una vez más en la oleada de visitantes de este país y del mundo que participaron en Vallegrande en los homenajes al Guerrillero Heroico y sus compañeros de lucha.

Soria, quien ha dedicado varios años a investigar la vida y obra del Che, destacó la intransigencia del líder revolucionario en la lucha contra el imperialismo.

Ernesto Guevara advertía que en el imperialismo no se podía confiar ‘pero ni un tantito así’ y en su carta de despedida a Fidel Castro manifestaba su disposición de ‘luchar contra el imperialismo dondequiera que esté’.

‘La figura del Che emerge como un emblema mundial más allá de las fronteras de América Latina’, afirmó el historiador.

Y añadió que, su imagen es enarbolada en diversas circunstancias, en especial como parte de la respuesta del Tercer Mundo a los desmanes del poder imperialista, lo mismo que al interior de los conflictos sociales en un mundo desestabilizado por la aplicación de políticas neoliberales.

Otro aspecto relevante del Che, dijo, es su legado ético, su coherencia entre el pensar y el actuar, la entrega a los demás y su lucha abnegada.

‘Es una enseñanza que debemos tener presente en estos tiempos porque no sólo hacen falta transformaciones económicas y materiales, sino también en la mente de la gente’, expresó.

Carlos Soria es periodista, docente universitario y escritor y entre sus libros figuran ‘El Che en Bolivia’, una recopilación en cinco volúmenes.

En la personalidad del líder revolucionario, afirmó Soria, se destaca también su actitud ante el estudio, la investigación, la lectura y el análisis de la situación social y política.

El Che tenía una sólida base cultural y llevaba en su mochila varios libros, a pesar de las condiciones extremas en las que andaba por las tierras bolivianas, afirmó.

Ernesto Guevara encabezó en Bolivia un movimiento guerrillero que participó en 22 acciones combativas entre 1966 y 1967, hasta que en octubre de ese último año fue herido y capturado en un combate en la quebrada del Yuro y asesinado posteriormente en la escuelita de la Higuera por órdenes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.

Soria asistió al encuentro internacional sobre el pensamiento guevarista y a numerosos foros y actos organizados en esta localidad en homenaje al líder revolucionario y a los miembros de la también conocida como Guerrilla de Ñancahuazú.

agp/car/cvl