Quito, 31 ago (PL) El dinero electrónico, una de las modalidades de pago que impulsa hoy Ecuador, estará en manos de la banca privada, pública y de cooperativas, como resultado de acuerdos suscritos por representantes de esos sectores.

Los convenios surgieron tras el diálogo sostenido recientemente entre el presidente de la república, Lenín Moreno, y actores del sistema financiero que incluyeron a ejecutivos de la economía popular y solidaria.

De acuerdo con la gerente del Banco Central del Ecuador (BCE), Verónica Artola, cada año el país requiere dos mil millones de dólares de las reservas internacionales para satisfacer la demanda de monedas y billetes, lo cual implica menor liquidez.

Para paliar esa situación, la administración nacional aplica mecanismos destinados a reducir el uso del dinero físico, fortalecer la dolarización y reactivar la economía, entre los que se encuentra promover el ecosistema de medios de pago electrónicos.

Con esa finalidad, el convenio recién suscrito acuerda que el BCE dejará de tener cuentas de dinero electrónico, tan pronto los bancos y cooperativas pongan en producción sus sistemas, los cuales contarán con estándares internacionales que garanticen seguridad y calidad.

Asimismo, las actuales cuentas de dinero electrónico del Banco Central y los nuevos clientes podrán asociar sus celulares a las cuentas de sus bancos o cooperativas habituales, o a las de su preferencia.

El BCE estará encargado de supervisar el sistema, a fin de garantizar seguridad de sus usuarios y cumplir con las normas legales ecuatorianas.

Para estimular el uso del dinero electrónico, también se acordó disminuir los costos y elevar la operatividad.

La banca privada, de su lado, asumió el compromiso de reducir el uso de efectivo y fomentar los medios de pago electrónico, con metas que serán monitoreadas periódicamente por el gobierno.

El sistema financiero popular y solidario también forma parte de la estrategia conjunta y actualmente más de 100 cooperativas operan con ese medio de pago, cuya plataforma se adecua a la funcionalidad de esas instancias.

‘El acuerdo persigue un fin macroeconómico muy importante. (…) Se ha acordado que no sea una función privativa del sector privado, lo que significa que si bien Banco Central no va a operar la plataforma, tampoco se va a constituir en un monopolio ya sea banca privada, que maneje únicamente el sistema’, resaltó la titular del BCE.

El BCE seguirá a cargo de compensación y liquidación de operaciones, precisó y acotó que según la ley, la institución que dirige tiene potestad de regular todos los medios de pago, lo cual incluye el dinero electrónico.

La idea es fomentar la masificación de ese medio de pago, que describió como seguro, voluntario y respaldado en dólares estadounidenses.

De acuerdo con datos del BCE, desde su creación, en 2014, en el país existen 360 mil 916 cuentas de dinero electrónico, cuatro mil 860 establecimientos trabajan con ese mecanismo y se realizaron transacciones por más de 47 millones de dólares.

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