Doha, 2 jul (PL) Qatar aseguró hoy estar preparado para enfrentar las consecuencias de su negativa a acatar 13 demandas presentadas a modo de ultimátum por Arabia Saudita y otros tres países árabes, las cuales consideró hechas para ser rechazadas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ratificó la posición expresada por su titular, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al-Thani, de disposición a ‘trabajar ciertos temas mediante la negociación, pero no doblegarse a ultimátum’, pues Riad ya dijo que las demandas ‘no son negociables’.

La postura del gobierno qatarí se dio a conocer este domingo cuando expiró el plazo de 10 días dado por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahrein y Egipto para acatar 13 exigencias o enfrentarse a un ‘divorcio’ del contexto árabe y en particular del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

‘Creemos que el mundo se rige por leyes internacionales que no permiten a los grandes países acosar o humillar a los pequeños. Nadie tiene el derecho de dictar un ultimátum a un país soberano’, expresó Al-Thani al afirmar que las naciones involucradas ‘sabían que sus demandas serían rechazadas’.

El canciller habló ayer a periodistas en Roma, donde abordó la crisis que la semana pasada debatió en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, y luego con otras autoridades de gobiernos europeos.

‘Esta lista de demandas se hizo para ser rechazada. No está concebida para ser aceptada o para ser negociada. El estado de Qatar, en lugar de rechazarla por principio, está dispuesto a participar en (conversaciones) que propicien las condiciones adecuadas para más diálogo’, puntualizó.

Los cuatro países, que el 5 de junio rompieron relaciones con esta nación tras acusarle de apoyar al terrorismo, amenazaron con ahondar su aislamiento si no ‘frena’ los nexos con Irán y expulsa a miembros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica supuestamente desplegados aquí.

Asimismo, le obligan a clausurar el canal televisivo Al-Jazeera, anular la cooperación militar con Turquía y cerrar una base que el país europeo tiene en el emirato, y cortar lazos con organizaciones extremistas y terroristas islámicas, si desea el restablecimiento de los vínculos diplomáticos.

Las autoridades locales reiteraron que no acatarán ninguna de las demandas de los estados que les están boicoteando y están ‘preparadas para enfrentar cualquiera de las consecuencias’ que pueda acarrear esa actitud.

En ese sentido, se remitieron a los pronunciamientos del canciller que consideró los requerimientos árabes ‘no tenían como propósito abordar el terrorismo, sino cercenar la soberanía’ de su país.

Ante la posición de Doha, analistas prevén una escalada de la crisis con la muy probable suspensión de este emirato como miembro de la Liga Árabe, luego de que sea expulsado del CCG.

Incluso, algunas autoridades creen factible que el grupo de estados que mantienen el bloqueo fronterizo, comercial y aéreo a Qatar fuercen a sus socios comerciales a elegir entre trabajar con ellos o con Doha, sin descartar posibles incursiones militares, aunque ahora son poco probables.

Según Al-Thani, su país no teme ningún escenario. ‘No hay temor a cualquier acción que pueda tomarse; Qatar está preparado para afrontar las consecuencias, pero como he dicho, hay un derecho internacional que no debe ser violado y una frontera que no debe ser traspasada’.

rc/ucl