Mientras Kiko Gómez consolidaba de mala manera su poder en La Guajira, sus primos los Gnecco Cerchar hacían lo propio en el Cesar donde hoy manda Cielo
Por: Las2orillas | enero 17, 2017

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El apellido Cerchar, el materno, de Kiko Gómez trasciende las fronteras de La Guajira donde por décadas ha ejercido su poder el exgobernador condenado a 55 años de cárcel. Elvia, la hermana de Yolanda su madre, es la cabeza del clan de los Gnecco Cerchar  -Lucas, Nelson y Jorge- unos primos hermanos que suenan  por los negocios ilegales y el poder que han logrado en el César. Desde los años 70, los hermanos Gnecco Cerchar abandonaron el tráfico de carros y el contrabando de cigarrillos y whisky desde Venezuela que guardaban en la casa paterna del barrio Gaitán de Valledupar, para incursionar en la política. Su poder fue tan grande que, en su momento, llegaron a manejar las gobernaciones del Magdalena, la Guajira y el Cesar.

Jorge Gnecco Cerchar era el líder del clan. Descendiente de italianos que se asentaron en La Guajira a finales del siglo XIX, su papá, Lucas de Jesús Gnecco Navas, hizo la fortuna familiar con contrabando y marimba que orientó luego hacia la ganadería. En los 90, Jorge fue diputado de la Asamblea del departamento del César con el suficiente poder para fundar GOLPE (Grupo Organizado Popular Liberal) el partido que impulsó la carrera política de su hermano Lucas quien en pocos años fue concejal del municipio de La Paz, Representante a la Cámara y dos veces gobernador de su departamento. Lucas fue condenado en noviembre del 2009  a 24 años de por apoyo al paramilitarismo, corrupción y malversación de fondos públicos.

Los tentáculos de los Gnecco, siempre amarrados al Partido Liberal,  llegaron al vecino departamento del Magdalena. Su primo, Hugo Gnecco Arregocés, resultó elegido alcalde de Santa Marta en el 2000, en un momento en el que el paramilitarismo estaba en su cúspide y penetraba cada vez más la política. La corrupción en el manejo de la alcaldía le generó un desfalco al municipio de $5.000 millones que lo llevó a ser destituido por la Procuraduría un año antes de concluir su periodo y condenado a diez año de cárcel. Hoy está libre, se volvió pastor evangelista dedicada a pregonar en Santa Marta LINK VIDEO

Por su parte el jefe del clan, continuaba tejiendo el poder ilegal y político desde el César pero con alcance en la región Caribe. Conformó el  18 de septiembre de 1996, la Convivir Sociedad Guaymaral Ltda de la que fueron socios Salvatore Mancuso, Rodrigo Tovar, alias Jorge 40 y Hernando Molina Araujo, el ex gobernador del Cesar quien terminó condenado por sus nexos con las Autodefensas.  Jorge Gnecco hizo también alianzas con el paramilitar  Hernán Giraldo, conocido como Taladro por la voracidad con la que violó a cientos de mujeres, el comandante del Bloque Tayrona de las AUC para asegurarle a los Gnecco el control de las rutas del norte de la Sierra Nevada de Santa Marta y de los puertos de embarque de la cocaína que salía para Estados Unidos y Europa.

Las rivalidad interna por el control del tráfico de drogas en la región empezó a dejar su huella. Le reprochaban a Jorge Gnecco el monopolio que quería ejercer sobre las rutas en la Sierra Nevada, su cercanía a las Farc, grupos guerrilleros que imperaban en la costa norte y usar el nombre de las Autodefensas para hacer corrupción. El 11 de agosto del 2001 Jorge 40 lo citó en una finca en el Magdalena y lo mató de cinco tiros sin antes torturarlo, extrayéndole los ojos según confesión en una audiencia de Justicia y paz.  Su asesinato casi echa a por el traste los Acuerdos de Ralito en el  gobierno de Alvaro Uribe, al que se acogió solo Pepe, el cuarto de los hermanos Gnecco quien fue senador por el Partido Liberal en el periodo 1998-2002.

La herencia de Jorge Gnecco fue largamente disputada. La viuda, Maria del Pilar Espinosa, se casó con un europeo. La relación duró poco tiempo. Luego se relacionó con Eduardo Dávila, compadre e íntimo amigo de Jorge y quien terminó condenado a 40 años de cárcel por el homicidio de su secretaria Carmen Maria Vergara.

En el 2011, después de ser eclipsados por los paramilitares, el clan Gnecco renació con brio. Puso gobernador. Luis Alberto Monsalvo Gnecco, hijo de otra de las hermanas, Cielo, ejerció como primera dama del departamento y se convirtió en el verdadero poder de la gobernación. Kiko Gómez, su tío resultaba elegido gobernador de La Guajira. En Valledupar ya habian llegado los Cerchar al poder, via su prima Lidia, casada con Luis Fabian Fernández elegido por el Partido conservador en el 2009.

La presencia nacional la lograron por cuenta de la elección de José Alfredo Gnecco, hijo de Lucas,  como Senador por el Partido de la U. Cielo Gnecco, con su brazo largo, aseguró para el clan, tres de las cuatro Cámaras del Cesar apoyando las candidaturas de Cristian José Moreno por el partido de la U, Fernando de la Peña por Opción ciudadana,  Alfredo Ape Cuello por el Partido Conservador. Se hundió solo el candidato liberal, Arturo Fernández. En las mismas elecciones resultó ganador Franco Ovalle para la gobernación del Cesar.

Con la condena de Kiko Gómez, su prima Cielo Gnecco quedó reinando, asegurando que habrá Cerchar para rato en el Caribe colombiano.