ven-nuncio-aldo-giordano


Por Luis Beaton

Caracas, 8 ene (PL) Los grupos opositores nucleados alrededor de la autodenominada Mesa de la Unidad (MUD) se mantienen aferrados hoy a su negativa a dialogar pese a llamados gubernamentales y del Vaticano.

Los partidos de la MUD miran hacia otro lado cuando el Vaticano renueva su exhortación al diálogo para superar los problemas que presenta el país, en momentos que se acerca una probable nueva ronda de conversaciones el próximo viernes 13 de enero.

Este sábado Aldo Giordano, nuncio apostólico en esta nación sudamericana, recordó que el papa Francisco pidió en su mensaje navideño ‘urbi et orbi’ dar ‘pasos necesarios con vistas a poner fin a las tensiones’.

‘El Papa mismo ha dicho que si una puertita es abierta, vamos’, dijo Giordano durante la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), refiriéndose al diálogo iniciado el año pasado con acompañamiento del Vaticano y la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

Sin embargo, una postura intransigente de la MUD amenaza con descarrilar el proceso iniciado el 30 de octubre y que después de tensas negociaciones iniciales, acordó en la mesa de reunión importantes acuerdos para alcanzar la estabilidad del país.

No obstante, la alianza opositora congeló las pláticas en diciembre tras acusar al gobierno de violar los acuerdos.

En la semana que concluyó los opositores reiteraron su postura de enfrentamiento al gobierno cuando abrieron un nuevo ciclo parlamentario en desacato y Julio Borges, quien asumió la presidencia de la Asamblea Nacional (AN), reiteró las ideas más extremas de la oposición enfocadas en sacar al presidente Nicolás Maduro del gobierno.

Al acercarse la fecha de la próxima cita, la declaración acordada por las partes en noviembre ‘Convivir en paz’, que sustenta ‘un camino democrático, pacífico y electoral’ se aproxima a ser letra muerta.

Los ataques contra la estabilidad del país en nada se identifican con el compromiso de ‘un esfuerzo conjunto, intenso y urgente para superar las serias dificultades que atraviesa nuestra economía’ acordados por las partes.

Esta situación es palpable pese a consejos del Papa, la Unión Europea, Unasur y varios gobiernos extranjeros, que ven en la negociación la alternativa para los venezolanos, enfrentados en un ejercicio que los afecta a todos, en especial a los más pobres.

Mientras tanto, el gobierno prosigue su ofensiva para mejorar la situación interna del país, alcanzar acuerdos que estabilicen los precios del petróleo y traer a la mesa de los electores el plato de comida que hoy les pone distante la agresión de grupos internos con fuerte apoyo externo.

En esa dirección el presidente Maduro recompuso se equipo de gobierno y adelantó parte del denominado Plan Carabobo 2017-2018, lanzado por el Ejecutivo nacional para enfrentar y derrotar la guerra económica y financiera que se gesta contra el país.

Esta semana, el recién nombrado vicepresidente Ejecutivo de la República, Tareck El Aissami, lamentó en un Twitter que ‘la Asamblea Nacional haya irrespetado los acuerdos de la mesa de diálogo y se mantenga en desacato y de espaldas a la ley’.

El dirigente socialista consideró que ‘la ilegítima AN no representa al pueblo digno y trabajador que quiere paz. La derecha seguirá su guión y su show de espaldas a la verdad’, algo que parece confirmarse en la medida que se acerca el viernes 13. Un botón de muestra del alejamiento opositor de la concertación se observa cuando Borges, el nuevo presidente de la AN, plantea que en breves días el foro (en desacato) ‘aprobará la declaratoria de abandono de cargo por parte de Nicolás Maduro’, lo que garantizará, según él, que en Venezuela se realicen elecciones generales.

Mirando esta posición, entre otras tantas de la derecha, es previsible el enfrentamiento sobre el diálogo, aunque el tiempo dirá la última palabra.

mem/lb