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Brasilia, 19 nov (PL) La Asamblea Mundial por la Paz que hoy concluyó en la ciudad de San Luis, capital del nordestino estado brasileño de Maranhao, advirtió sobre la acelerada ofensiva neoliberal que tiene lugar en países de América Latina.

Casos como los de Argentina, Brasil y Venezuela fueron analizados en el encuentro de dos días, en el cual se dedicó también una sesión de trabajo a esclarecer los alcances del acuerdo logrado entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), dijo a Prensa Latina Silvio Platero.

Ratificado como coordinador del Consejo Mundial por la Paz (CMP) para las Américas y el Caribe, el presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos subrayó que existe mucha desinformación sobre lo que acontece en esta región.

Anunció además que la Asamblea aprobó el ingreso, como miembros plenos del CMP, de Bolivia, Jamaica y la Escuela de Paz de Colombia, con lo cual ahora son 16 los países del área representados en este movimiento internacional de acción de masas, antimperialista, democrático, independiente y no alineado creado hace más de 65 años.

De acuerdo con Platero, los debates en el encuentro cuatrienal pusieron de manifiesto asimismo la preocupante situación internacional y la necesidad de aunar esfuerzos para conjurar las serias amenazas que se ciernen sobre la paz y la estabilidad mundial.

Refiriéndose a la Conferencia Mundial de la Paz, que sesionará mañana, anticipó que algunos de los temas principales que se abordarán serán la situación en Siria y el Medio Oriente; las controversias en la cuestión del mar Meridional de China, y la presencia cada vez mayor de fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en la región asiática.

En el caso de América Latina y el Caribe, estimó, sin dudas será examinada la amenazante presencia de la Cuarta Flota estadounidense, reactivada en julio de 2008 con el recurrido pretexto de presuntamente combatir el terrorismo y el narcotráfico, pero que constituye una herramienta para la injerencia y un mecanismo de presión.

Además, el paulatino aumento de nuevos enclaves militares norteamericanos, que ya totalizan 76 y actúan en plena conexión con la Flota de Estados Unidos, presente de manera provocadora en los mares del continente.

A la Conferencia Mundial de la Paz concurrirán los miembros del CMP y organizaciones amigas, movimientos sociales diversos y personalidades invitadas a discutir los desafíos actuales y analizar la coyuntura internacional, agravada por el avance del imperialismo y su máquina de guerra: la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En la convocatoria al encuentro, el CMP reclamó el apoyo y la participación de todas las fuerzas democráticas comprometidas con un mundo más justo, la amistad y la cooperación entre los pueblos, y de todos los movimientos sociales que participan en la construcción de nuevas relaciones, libres de la dominación y la explotación.

Creemos que los movimientos sociales de todo el mundo pueden, en conjunto, revertir el camino hacia la guerra, subrayó el exhorto.

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